No perdamos el futuro por completo

Réquiem para 1.5 grados centígrados. Sin duda, una mala noticia, porque los fenómenos relacionados con la inestabilidad del clima serán aún más severos y destructivos.

Un planeta más seguro, más estable y más próspero podría lograrse limitando el calentamiento a 1.5 grados centígrados, pero un nuevo estudio alerta que esta meta actualmente ya no es viable de alcanzar.

Réquiem para 1.5 grados centígrados. Sin duda, una mala noticia, porque los fenómenos relacionados con la inestabilidad del clima serán aún más severos y destructivos.

Para este estudio titulado Perspectiva de Futuros Climáticos de Hamburgo (Hamburg Climate Futures Outlook), en el cual participó un equipo interdisciplinario de más de 60 investigadores, se evaluaron diez impulsores del cambio social y seis procesos físicos conocidos como puntos de inflexión. Justo esto es lo interesante, porque es el único estudio que vincula el análisis de las ciencias sociales y las ciencias naturales para evaluar la viabilidad de futuros climáticos.

Los diez impulsores sociales son: gobernanza climática internacional de Naciones Unidas, iniciativas transnacionales, regulación relacionada con el clima, protestas climáticas y movimientos sociales, litigio climático, desinversión en combustibles fósiles, producción de conocimiento sobre cambio climático, respuesta corporativa, patrones de consumo y medios de comunicación.

Mientras que los seis procesos físicos son: derretimiento de la capa de hielo polar, deshielo del permafrost, inestabilidad de la circulación de vuelco meridional del Atlántico (corrientes oceánicas que transportan calor), cambio climático regional y variabilidad, muerte regresiva de la selva amazónica y disminución del hielo marino ártico.

El análisis de la Universidad de Hamburgo parte de la viabilidad de las metas previstas en el Acuerdo de París, el cual sostiene que las naciones tendrían que descarbonizarse hacia 2050 para cumplir con el objetivo muy por debajo de los 2 grados centígrados, de ser posible, 1.5 grados centígrados, pero alcanzarlo requeriría del esfuerzo global de reducir a cero las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar la transición a fuentes de energía renovables.

Los científicos trabajaron con un escenario climático futuro combinando objetivos de emisiones y temperatura, lo cual arrojó que conseguir la descarbonización profunda global en 2050 no es posible debido a las trayectorias observadas a detalle de los impulsores sociales.

Así, ninguno de los 10 impulsores sociales “respalda una descarbonización profunda para 2050”, entre éstos, las respuestas corporativas y los patrones de consumo están socavando los caminos hacia la descarbonización. Sumado a ello, el informe indica que el cambio social se ha complicado muchísimo por la pandemia de covid-19 y la invasión de Rusia a Ucrania.

En contraste, si bien la mayoría de los procesos físicos, como el derretimiento de las capas de hielo del planeta y la disminución del hielo marino, genera preocupación, el estudio apunta que es probable que su influencia entre este año y 2050 sea relativamente pequeña.

No así en el caso de los impulsores sociales, esto es, son los principales obstáculos para lograr los objetivos del Acuerdo de París.

Si bien las protestas climáticas y movimientos sociales a lo largo del planeta, la política climática de la ONU, la legislación y la desinversión en combustibles fósiles apoyan los esfuerzos para cumplir los objetivos climáticos, no son suficientes y avanzan muy lentamente.

Además, la reactivación económica después de lo más duro de la pandemia de coronavirus ha fortalecido la dependencia hacia los combustibles fósiles, esto significa que los cambios requeridos se vuelven menos viables, según dice el informe.

La conclusión de Perspectiva de Futuros Climáticos de Hamburgo es que si la humanidad no cumple con el objetivo climático, entonces, la adaptación deberá ser más rápida a olas de calor más intensas, niveles del mar más altos, más migraciones climáticas forzadas y más desastres meteorológicos. Como dijo Anita Engels, autora principal del estudio, las naciones tienen que “anticiparse a los cambios, involucrar a las partes afectadas y aprovechar el conocimiento local, en lugar de simplemente reaccionar… debemos comenzar una transformación activa aquí y ahora”.

Tampoco deberán claudicar los esfuerzos de actores no gubernamentales en la protección del clima ni las protestas, pues es importante que mantengan la presión sobre los políticos. Esto podría conducir a cambios sociales rápidos y transformadores.

La buena noticia del estudio de la Universidad de Hamburgo es que aún es posible limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados. Entonces el reto será no rebasar ese umbral.

Esta nueva advertencia tiene que verse como un llamado urgente y guía hacia un cambio de enfoque y transformación social. Por eso es importante fijarse como meta cambiar los patrones de consumo y castigar a aquellos a los que el medio ambiente y la crisis climática no les importa, sean empresas o políticos.

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