Nieve artificial

La inestabilidad del clima está haciendo de las suyas y la humanidad, es un hecho,debe aprender a vivir con ello, aunque también es urgente que ambicione mayores recortes de emisiones de gases de efecto invernadero de una vez por todas. Los hechos del cambio climático, causado por las actividades del ser humano, siguen siendo irrefutables.

De la crisis climática nadie se salva, ni mucho menos los Juegos Olímpicos de Invierno, a inaugurarse la edición XXIV el próximo 4 de febrero en Pekín, China. Pero, debido a que nevó menos, los organizadores iniciaron el proceso de creación de nieve artificial desde diciembre pasado.

La inestabilidad del clima está haciendo de las suyas y la humanidad, es un hecho, debe aprender a vivir con ello, aunque también es urgente que ambicione mayores recortes de emisiones de gases de efecto invernadero de una vez por todas.

Los hechos del cambio climático, causado por las actividades del ser humano, siguen siendo irrefutables.

Mientras que en Pekín y las ciudades Yanqing y Zhangjiakou hay poca nieve “natural”, donde se llevarán a cabo competencias; Grecia, Turquía e Israel fueron azotados fuertemente hace unos días por una inusual nevada causada por la tormenta Elpis. Incluso el sur de Florida, EU, experimentará fríos vientos y aguanieve en los próximos días, debido a temperaturas de entre 1 y 4 grados centígrados.

Así, para Beijing 2022 se han desplegado más de 100 generadores de nieve y 300 cañones para cubrir las pistas de esquí, por lo cual se convertirán en los Juegos Olímpicos con casi el 100% de nieve artificial.

Sin embargo, ésta no es la primera vez en la que se recurra a la nieve artificial para que puedan llevarse a cabo deportes al aire libre, como esquí a campo traviesa, esquí alpino, saltos de esquí y snowboard, pues ya en las dos justas anteriores, Pyeongchang, Corea del Sur (2018), y Sochi, Rusia (2014), se necesitó en un alto porcentaje.

De hecho, para los atletas de deportes de invierno se les dificultan cada vez más los entrenamientos debido al deshielo, de hecho, han sido testigos de cómo se resquebrajan los glaciares.

Es el caso de la snowborder estadunidense Jamie Anderson, quien dijo a Bloomberg, a mediados de octubre pasado, que para los Juegos Olímpicos Beijing 2022 se preparó parte del verano y el otoño en los Alpes suizos y atestiguó cómo un trozo de hielo se rompió en pedazos de un glaciar, además de haber observado más cascadas mientras practicaba su especialidad.

Lo anterior es un claro indicador de que tanto los deportes en hielo y nieve, así como campeonatos y Juegos Olímpicos, no sólo se verán más afectados en un futuro no lejano, sino que podrían desaparecer.

Un estudio de la Universidad de Waterloo halló que, hacia mediados de este siglo, sólo una de las 21 sedes de los olímpicos de invierno pasados podría continuar albergando este evento alpino en un escenario de bajas emisiones: Albertville, en los Alpes franceses. Pero si continúan las altas emisiones de gases de efecto invernadero no sería apto.

La falta de nieve debido a las altas temperaturas ha obligado a cancelar competencias, como el eslalon masculino de la Copa del Mundo de Esquí Alpino en Zagreb a principios de enero.

La nieve falsa conlleva también una afectación al ambiente.

Un informe del Sport Ecology Group, de la Universidad de Loughborough (Inglaterra) y la organización Protect Our Winters señala varios peligros ambientales.

Para cubrir las necesidades de nieve para estos olímpicos de invierno se han requerido alrededor de 222 millones de litros de agua, una cantidad inimaginable, más cuando la capital china es una de las ciudades con problemas de escasez, y recordemos que ahí viven más de 21 millones de personas. Aunque el comité organizador informó que su tecnología utiliza 20% menos de agua que los métodos tradicionales.

Además, se necesita mucha energía y productos químicos para ralentizar el derretimiento de la nieve, lo que daña la salud de los suelos, es decir, los erosiona, por lo cual estos olímpicos podrían ser insostenibles, destaca el informe. Entonces, la nieve artificial no es una solución.

No hay que olvidar que estos juegos de invierno se realizarán en medio de la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2 y las autoridades se comprometieron a implementar “una burbuja” que aísla estadios, hoteles y centro de medios del resto de la ciudad para prevenir los contagios de covid-19.

Lo que debe quedar muy claro es que ningún deporte va a escapar de los impactos de los extremos climáticos.

Ahí está la Copa Mundial de Futbol Qatar 2022, a realizarse por primera vez en el invierno para evitar las altas temperaturas de verano, que rondan hasta los 50 grados centígrados.

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