Nada quedará con vida; especies, víctimas del ser humano
La Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN realizó una nueva evaluación de 150 mil especies y halló que más de una cuarta parte está en peligro de extinción y el cambio climático destaca entre los ...
La Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) realizó una nueva evaluación de 150 mil especies y halló que más de una cuarta parte está en peligro de extinción y el cambio climático destaca entre los factores de riesgo en, al menos, 41% de las especies amenazadas. Esto, sin duda, es otra mala noticia para la biodiversidad del planeta.
Las cifras revelan o confirman que la extinción masiva de las especies, lejos de ralentizarse, se acelera.
Hoy sabemos que entre las mayores amenazas para la diversidad biológica del planeta están cambio climático, contaminación química, cambios en el uso de la tierra y el mar, el uso insostenible de organismos y especies exóticas invasoras.
La UICN presentó el viernes pasado, en el marco de la COP15 de Montreal, su más reciente barómetro de la biodiversidad y destaca que más de mil 550 de 17 mil 903 plantas y animales marinos evaluados ya están en peligro de extinción.
Craig Hilton-Taylor, director de la Lista Roja de la UICN, le dijo a la agencia Reuters que hay un impacto bastante devastador en las especies marinas… “evaluar el estado de la especie brinda un indicador real de lo que realmente está sucediendo allí, y no son buenas noticias”.
Entre los animales en peligro que robaron la atención destacó el dugongo, un mamífero herbívoro gris y regordete conocido como vaca marina y primo del manatí; en el este de África sólo quedan menos de 250 y menos de 900 en Nueva Caledonia (territorio insular francés en el Pacífico Sur), por lo que están en peligro crítico y en riesgo de extinción, respectivamente, de acuerdo con la UICN.
Otro dato a resaltar es que la lista por primera vez revisa las especies de abulón y alrededor de 44% están en peligro de extinción.
Esta especie de molusco es vendido como un manjar de lujo y, debido a ello, hay sobrepesca. A eso se suman contaminación, enfermedades, pérdida de hábitat, proliferación de algas, calentamiento y acidificación de los océanos.
La humanidad debe entender y ser consciente de que cohabita con otros seres vivos y si están en peligro, ésta también lo estará. El antropocentrismo es el peor de los depredadores.
Líneas antes escribí que entre otros de los peligros para la biodiversidad están las especies exóticas invasoras (EEI) y éstas se definen como animales, plantas y otros organismos introducidos de manera intencionada o accidental en lugares fuera de su área de distribución natural, lo cual tiene impactos negativos en la diversidad biológica nativa, los servicios ecosistémicos, la economía y el bienestar humano.
De hecho, la Lista Roja de la UICN indica que las EEI son de las principales causas de pérdida de biodiversidad y el segundo origen de extinción de especies. Asimismo, ponen en riesgo la salud humana, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia.
Otro dato: una de 10 especies en la Lista Roja está amenazada por EEI.
Pero éstas no llegan solas. Lo hacen por el movimiento de personas y bienes en todo el mundo, controles sanitarios deficientes, tráfico de especies y abandono.
Echemos un ojo a México.
La Conabio tiene detectadas mil 100 especies exóticas invasoras entre plantas y animales provenientes de Europa, Asia, África, Oceanía, Sudamérica y Norteamérica.
Por ejemplo, la cabra doméstica es considerada una EEI. Fue introducida por los españoles en la época de la Colonia como una fuente alimenticia, aunque su origen está en las tierras altas del oeste de Irán. Este herbívoro “altera las comunidades de plantas y la estructura del bosque, amenazando a las especies vegetales vulnerables… reduce las opciones de refugio de los animales nativos y el pastoreo excesivo conduce a la degradación del ecosistema”.
¿Y qué cree? Perros y gatos domésticos, también traídos por los conquistadores, están catalogados como EEI.
Están en todos los territorios donde hay asentamientos humanos, pero se han convertido en una amenaza para la fauna silvestre en todo el mundo.
A pesar del aprecio que generan estas dos especies, también son vistos como enemigos, porque en estado feral son depredadores. Pero ellos no tienen la culpa, son los humanos que los abandonan a su suerte en áreas naturales o son propietarios irresponsables.
El gato es un cazador innato, en México se le asocia con la extinción de la paloma de Socorro y el petrel en la isla Guadalupe, además del teporingo.
El perro feral caza cualquier especie. En Isla de Cedros y Baja California es considerada una especie invasora y ya acabó, prácticamente, con el venado de cola blanca.
¿Qué debemos sacar de conclusión de esta información? Las especies son amenazadas hasta la extinción por culpa de las actividades humanas. No sólo eso, también es resultado de la ambición, la irracionalidad, irresponsabilidad y la inconsciencia.
