La Tierra se dobla inexorablemente
Cada décima de grado de aumento en la temperatura media global está teniendo consecuencias devastadoras en los sistemas climático y terrestres del planeta y, como se ha visto en los últimos tiempos, millones de personas y sus medios de vida están en peligro. La ...
Cada décima de grado de aumento en la temperatura media global está teniendo consecuencias devastadoras en los sistemas climático y terrestres del planeta y, como se ha visto en los últimos tiempos, millones de personas y sus medios de vida están en peligro.
La ciencia, nuevamente, alerta a la humanidad en general, y a los tomadores de decisiones en particular, con base en evidencia analizada en más de 200 investigaciones, que la Tierra está llegando al límite de, por lo menos, cinco puntos de inflexión climáticos (climate tipping points) desastrosos, pues las temperaturas globales ya superaron el promedio preindustrial con 1.1 grados centígrados.
De hecho, si el calentamiento supera 1.5 grados centígrados es mucho más probable que se desencadenen múltiples puntos de inflexión climáticos o puntos de no retorno, es decir, cambios con efectos irreversibles.
El estudio “Exceeding 1.5 degrees Celsius global warming could trigger multiple climate tipping points”, publicado en la revista Science, el 9 de septiembre pasado, indica que entre los puntos de inflexión climáticos se contemplan el deshielo intempestivo del permafrost del Ártico, el colapso de las capas de hielo tanto de Groenlandia como de la Antártida Occidental (donde se encuentra el glaciar Thwaites, conocido como el glaciar del fin del mundo), la muerte de los arrecifes de coral y el cambio de las corrientes oceánicas.
El grupo de científicos, dirigido por David Armstrong McKay, de la Universidad de Estocolmo, en Suecia, y la Universidad de Exeter, en Reino Unido, advierte que esos cambios pueden conducir a impactos “abruptos, irreversibles y peligrosos con graves implicaciones para la humanidad”, además, es muy probable que el planeta ya haya dejado atrás “un estado climático seguro” con un calentamiento global de un grado centígrado.
Y los hechos climáticos recientes dan la razón a las advertencias de la ciencia. La semana pasada el monitor satelital Copernicus del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos informó que el verano de 2022 quedará registrado como el más caluroso en la historia de Europa, además, se rompieron récords de temperaturas altas, como en el caso de Reino Unido, que superó los 40 grados centígrados.
Así, la temperatura media en los meses de junio a agosto en el Viejo Continente fue de 1.34 grados centígrados, superando el promedio del periodo 1991-2020. Pero sólo en agosto el alza fue de 1.72 grados centígrados. La relevancia de esta nueva investigación reside en que los científicos alertan que con el nivel actual de calentamiento de alrededor de 1.1 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, algunos de los cambios podrían haber comenzado. Por lo tanto, es imperante acelerar el recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento a 1.5 grados centígrados.
Incluso, el objetivo del Acuerdo de París de “limitar el calentamiento muy por debajo de los dos grados centígrados, preferiblemente 1.5 grados centígrados, no es seguro, puesto que con 1.5 ya se corre el riesgo de cruzar múltiples puntos de inflexión”, pero superar ese umbral puede aumentar la probabilidad de cruzar otros puntos de inflexión, algo así como generar posibles efectos en cascada.
Reducir los riesgos del punto de inflexión significa no rebasar el objetivo de 1.5 grados centígrados. Eso debe quedar claro.
Por ejemplo, con dos grados de calentamiento, sería probable que se desencadenen más puntos de inflexión, como el colapso del sistema de mezcla profunda de agua en el Atlántico Norte, las lluvias monzónicas en África Occidental y el Sahel podrían verse gravemente afectadas, y la Amazonia podría tener una muerte progresiva, convirtiéndose en sabana (escasa cobertura de árboles).
Armstrong McKay señala que puede esperarse que los puntos de inflexión ocurran antes de lo que se pensaba y muchos de ésos eran probables o posibles con un calentamiento de 1.5 grados centígrados.
En una entrevista con la revista New Scientist, el científico advierte que hacia donde se dirige el calentamiento en este momento es “algo así como 2.6 grados centígrados, eso definitivamente llegará a muchos puntos de inflexión”.
De seguir por el camino de siempre, no hacerle caso a la ciencia, es acelerar el colapso planetario, con pérdidas inimaginables e incuantificables, lo cual sólo demostraría lo poco que se valora la vida.
Si se lograran recortes rápidos de las emisiones aún podría reducirse la probabilidad de impactar otros puntos de inflexión. Ésa debería ser la meta global.
Por eso, no deben quedar en el anecdotario los eventos extremos e impactantes ocurridos recientemente, como las inundaciones en Pakistán, catalogadas como las peores en su historia, que, de acuerdo con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se deben al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, además de sequías e incendios registrados en casi todos los continentes, que están alterando los medios de subsistencia.
