La existencia de la humanidad, en manos de los países ricos
Limitar el calentamiento global a 1.5ºC y, así, evitar los impactos más apocalípticos del cambio climático está supeditado sólo si las naciones desarrolladas hacen el esfuerzo o, mejor dicho, tienen la voluntad política y económicofinanciera de adelantar la ...
Limitar el calentamiento global a 1.5ºC y, así, evitar los impactos más apocalípticos del cambio climático está supeditado sólo si las naciones desarrolladas hacen el esfuerzo o, mejor dicho, tienen la voluntad política y económico-financiera de adelantar la neutralidad de carbono hacia mediados de 2030 y no en 2050, como lo indica el Acuerdo de París.
Pero las emisiones de gases de efecto invernadero, en lugar de disminuir como lo habían prometido los países al adoptar el histórico acuerdo climático, han aumentado peligrosamente.
La probabilidad de sobrepasar el objetivo de 1.5°C está latente, así como el riesgo de ocasionar más daños irreversibles para los sistemas climático, humano y natural, advirtió ayer el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) al dar a conocer el Informe de Síntesis del Sexto Informe de Evaluación (AR6).
Es por eso que el IPCC fue contundente al marcar 2035 como la fecha límite para descarbonizar drásticamente las economías industrializadas, y el resto en 2050, porque existen el conocimiento y las herramientas requeridos, pero lo único que hace falta es el compromiso de implementación.
El informe, el último en esta década, es un exhaustivo resumen de la ciencia climática y las tendencias sobre el calentamiento del planeta y debe ser entendido como una guía de supervivencia para la humanidad, tal como lo dijo António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, en la presentación del documento, a través de un videomensaje.
Es una “guía práctica para desactivar la bomba de tiempo climática” que aceleraría las acciones globales sobre el clima, indicó.
Cabe recordar que los científicos del IPCC, en 2018, hallaron que reducir a cero las emisiones de carbono para 2050 haría más factible cumplir el objetivo de un calentamiento de 1.5ºC y evitar para 2070 uno superior a dos grados centígrados.
Pero, cinco años después, las naciones no han tomado con la urgencia requerida la acción climática que incluye, entre otros puntos, recortar sostenida y profundamente las emisiones de carbono en todos los sectores, transitar rápidamente hacia las energías renovables, cambiar hábitos de consumo, ayudar financiera y tecnológicamente a los países más vulnerables y menos responsables para adaptarse a los impactos del cambio climático, por lo que el IPCC advirtió que la trayectoria actual pone al planeta en un camino de calentamiento de 3.2°C para finales de siglo.
Entonces, el Informe de Síntesis dice claramente que no se está haciendo lo suficiente para evitar los impactos más catastróficos del cambio climático ni mucho menos se está cumpliendo el Acuerdo de París, de hecho, la mayoría de las naciones ni siquiera están en camino de cumplir los objetivos y, sumado a ello, se obstaculizan los esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Asimismo, el IPCC señala la ausencia de compromiso y falta de interés no sólo de los gobiernos, sino también de las esferas del sector privado y de las sociedades en su conjunto, así como presupuestos raquíticos para la investigación y adaptación climáticas.
¿Debe recriminarse el fracaso de los gobiernos nacionales y del sistema político internacional?
Mientras más se calienta el planeta, los impactos se vuelven más graves, afectando directamente la salud de los miles de millones de personas y de las especies animales y plantas; además, se ponen en peligro los sistemas de alimentos y la disponibilidad de agua potable, así como la permanencia de diversos ecosistemas.
Así, los países más desarrollados tienen el deber de redoblar los esfuerzos para ejecutar acciones basadas en los principios de justicia climática y equidad, tanto en reducción de emisiones como en la movilización de fondos para las naciones en desarrollo.
Puede decirse que evitar un planeta más caliente dependerá en mucho de lo que hagan los países más ricos, porque, de continuar como hasta ahora, la humanidad estará condenada a una vida más hostil.
No comprometerse hará que sea imposible que las generaciones futuras le hagan frente a un clima cambiante.
Si bien el Informe de Síntesis del IPCC resalta los graves riesgos a los que hoy nos enfrentamos, también pone énfasis en la existencia de muchas soluciones para abordar la crisis climática, las cuales generarán beneficios.
Y, a partir de este año, los países deben actualizar las promesas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que hicieron en 2015.
Para el presidente del IPCC, Hoesung Lee, este Informe de Síntesis es “un mensaje de esperanza” porque existe el conocimiento, la tecnología, las herramientas y los recursos financieros para superar la crisis climática, pero “lo que falta es la voluntad política”.
Si cada sociedad no sólo exige a sus gobiernos nacionales tomar medidas más ambiciosas, sino que también cada una actúe en consecuencia, sólo así será posible garantizar un futuro sostenible y un planeta habitable, de otro modo, la bomba climática explotará.
Como lo indica el IPCC, se han perdido muchos años valiosos para hacer frente al cambio climático. La ventana de tiempo se cierra… 2035 está muy cerca, pero persiste la incertidumbre sobre si los países más desarrollados dejarán de depender de los combustibles fósiles.
