Hasta en la leche materna hay plástico
¿Por qué generan preocupación los micro y nano plásticos? Porque han llegado al organismo humano a través de los alimentos, agua y se respiran en el aire
La contaminación por macro, micro y nano plásticos es otra de las más profundas crisis ambientales causadas por la humanidad. Baste recordar que, al año, se vierten a los océanos hasta 14 millones de toneladas y se calcula que alrededor de 250 mil toneladas más se encuentran flotando.
La organización Oceana indica que esos 14 millones de toneladas de plásticos equivalen a 560 veces el peso de la Torre Latinoamericana cada año. Hoy sabemos que los desechos plásticos tardarán de entre 500 a mil años en degradarse, pero, de acuerdo con científicos, es muy probable que nunca lo hagan, en lugar de ello, se fragmentan en micro y nano partículas, convirtiéndose así en otra problemática para las personas y la vida marina. Si bien la basura plástica es un monumental problema, con la pandemia de covid-19 se exacerbó debido a los empaques del comercio electrónico.
Tan sólo en México, de acuerdo con Oceana, en 2021 se generaron alrededor de 10 millones de kilogramos (Kg) de residuos plásticos provenientes de los empaques usados. El WWF ha dicho que la basura plástica es responsable de la muerte de alrededor de 100 mil mamíferos marinos, como ballenas y delfines, cada año. A pesar de que muchos países tienen leyes para prohibir los plásticos de un solo uso, la producción mundial de artículos de ese material, lejos de reducirse, está aumentando.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) indica que, a nivel global, se produce el doble de plásticos que hace 20 años, lo cual no es poca cosa, porque va en detrimento de la salud de toda la vida en el planeta. El informe preliminar Global Plastics Outlook: Policy Scenarios to 2060 de la OCDE proyecta un aumento del consumo mundial de plásticos al pasar de 460 millones de toneladas (Mt) en 2019 a 1,231 Mt para 2060, pues no existen nuevas políticas que lo eviten. Además, el incremento será más rápido en países en desarrollo y emergentes de África y Asia.
En contraste, las naciones integrantes de la OCDE continuarán produciendo más desechos plásticos por persona, 238 Kg por año en 2060 en promedio, que las naciones no pertenecientes, pues, en ellas, será de alrededor de 77 Kg. El informe alerta que se duplicará a 44 Mt la fuga de plástico al medio ambiente por año, en tanto que “la acumulación de plásticos en lagos, ríos y océanos se triplicará con creces, ya que los desechos plásticos aumentarán de 353 Mt en 2019 a 1,014 Mt en 2060”. La OCDE manifiesta otra preocupación, la fuga de microplásticos, que son partículas menores de cinco milímetros de diámetro. Pero ya no son sólo microplásticos (MP), también hay nanoplásticos (NP), cuyo tamaño oscila entre 1 y 100 nanómetros de diámetro (un cabello humano tiene un diámetro aproximado de 75 mil nanómetros).
¿Por qué generan preocupación los MP y NP? Porque han llegado al organismo humano a través de los alimentos, agua y se respiran en el aire. Hay estudios que han encontrado MP en pescados y mariscos, sal marina, azúcar, miel y cerveza, entre otros alimentos. Se calcula que la ingesta humana de MP en alimentos es de 39 mil a 52 mil partículas por año. Investigaciones han encontrado en los MP y NP sustancias como aditivos, plastificantes, estabilizadores, colorantes, antioxidantes y rellenos o retardantes de llama, que son tóxicas, cancerígenas y disruptores endocrinos. De ahí que los microplásticos pueden plantear problemas de toxicidad y carcinogenicidad; mientras que los nanoplásticos pueden presentar toxicidad crónica cardiovascular, hepatotoxicidad (daño en el hígado) y neurotoxicidad (daño al sistema nervioso), así como genotoxicidad (daño al ADN y cromosomas de las células) y toxicidad del desarrollo (efecto adverso en el desarrollo del feto, bebé, lactante o niño tras la exposición a una sustancia tóxica), indica un artículo publicado en la revista Science of The Total Environment (volumen 823, 01-06-2022).
Y si no es suficiente la evidencia de la afectación que pueden causar los MP y NP, un nuevo estudio, de acuerdo con el diario The Guardian, halló por primera vez microplásticos en la leche materna humana. “Las muestras de leche materna se tomaron de 34 madres sanas, una semana después de dar a luz, en Roma, Italia. Se detectaron microplásticos en 75% de ellas”. Y, aunque el estudio no identificó factores de riesgo específicos, uno de los investigadores recomendó a las mujeres embarazadas evitar alimentos y bebidas envasados en plástico, cosméticos y pastas dentales que contengan microplásticos, y ropa hecha de telas sintéticas. Incluso, los bebés alimentados con biberones hechos con polipropileno ingieren millones de partículas microplásticas al día.
Si bien la información aún es insuficiente sobre los impactos de los micro y nano plásticos en la salud de bebés, niños y adultos, la evidencia innegable es que los plásticos ahogan el planeta, mientras que los MP y NP están en nuestro organismo y presentes en la comida.
