Ésta es la acción climática de las mujeres

Entre 2017 y 2019 en nuestro país 29% de los hombres sufrió inseguridad alimentaria, en contraste, la proporción fue mayor en las mujeres, 37 por ciento.

           Sonia Elizabet Morales, in memoriam.

Si bien México pertenece a un reducido grupo de naciones megadiversas en cuanto especies animales y plantas, lo cierto es que ha perdido alrededor del 50% de sus ecosistemas naturales debido a un desarrollo insostenible. Sumado a ello, su ubicación geográfica lo hace altamente vulnerable al cambio climático y eso impacta más a mujeres y niñas. Son más propensas a morir en un desastre que los hombres.

Está documentado que los recursos hídricos son golpeados por la crisis del clima y ya tiene repercusiones directas en mujeres y niñas, pues son responsables de la recolección del agua, tratamiento, almacenamiento y uso dentro del hogar, dice en entrevista Alejandra D’Hyver, de ONU Mujeres.

En 2019, las mujeres invirtieron 2.6 horas promedio a la semana en acarreo de agua para el consumo del hogar, como resultado de la falta de agua en las viviendas, lo cual implica caminar largas distancias y acarrearla, es decir, tienen una mayor carga de trabajo (Inegi. Encuesta Nacional Sobre Uso del Tiempo, 2019).

El incremento del trabajo de cuidados no remunerado tiene mayor impacto sobre ellas, lo cual hace impostergable incluir la perspectiva de género en los planes contra el cambio climático y la degradación ambiental, indica la especialista en cambio climático y acción humanitaria con perspectiva de género de ONU Mujeres.

La desigualdad de género existente en el país limita el control sobre las decisiones que rigen la vida de mujeres y niñas, pero también impide el acceso y uso de varios recursos, como alimentos, agua, energía y el derecho sobre la tierra, esto, a su vez, las pone en una situación de pobreza.

Para ponerlo en perspectiva, entre 2017 y 2019 en nuestro país 29% de los hombres sufrió inseguridad alimentaria, en contraste, la proporción fue mayor en las mujeres, 37%, o 17.8 millones padecieron inseguridad alimentaria moderada o grave (Panorama de la seguridad alimentaria y nutrición en América Latina y el Caribe 2020), indicador de un impacto profundo del cambio climático y la degradación ambiental en cultivos, bosques y océanos de los que ellas dependen.

Otro dato que no debe soslayarse es que las mujeres rurales producen más del 50% de los alimentos en México, pero seis de cada 10 viven en pobreza. Además, de acuerdo con ONU Mujeres, su participación como jefas de familia se ha incrementado; del total de los hogares, 29.9% tenía a una mujer como jefa de familia en 2020, respecto a 2010, cuando la proporción era de 24.6 por ciento.

Por lo anterior, no deben pasarse por alto las previsiones, pues a nivel global los desastres relacionados con el clima empujarán a por lo menos 100 millones de personas más a la pobreza extrema en 2030, sobre todo mujeres y niñas, quienes representan la mayor parte de la población en esa situación.

D’Hyver destaca que se incrementará de manera considerable el tiempo y la carga que destinan al trabajo de cuidados no remunerado y al trabajo doméstico y, en el caso de México, actualmente las mujeres dedican dos veces más de su tiempo a esas labores que los hombres.

De ahí la importancia de identificar y medir el impacto desproporcionado que tiene el cambio climático en las mujeres en el país.

Y como en este año el tema del Día Internacional de la Mujer es Igualdad de género hoy para un mañana sostenible, ONU Mujeres busca que también se reconozca y visibilice el liderazgo y la participación de mujeres y niñas en la acción climática.

“No sólo queremos visibilizar el impacto del cambio climático que ya están teniendo las mujeres y las niñas en distintos niveles, sino también enfocar la atención en el liderazgo de mujeres indígenas y rurales, pues están participando activamente en la conservación, cuidado y defensa del medio ambiente… justamente su participación lleva a mejores resultados y a una acción climática mucho más eficaz”, resalta.

ONU Mujeres apoya iniciativas de conservación y acción climática de mujeres a través de programas como “Avancemos por la Igualdad, implementado en la Ciudad de México y en Oaxaca, el cual busca la recuperación económica y las pone en el centro”, comenta.

Mujeres y niñas están adoptando prácticas sostenibles para cuidar sus medios de vida, hacerlos resilientes, gestionar eficientemente la riqueza natural y la gobernanza de éstos.

Sumado a ello, D’Hyver dice que una mayor representación de mujeres en parlamentos nacionales e instituciones responsables del cambio climático lleva a los países a adoptar políticas más efectivas en materia de acción climática.

Pero esto sólo será posible si se abren realmente todos los ámbitos de la sociedad a la participación activa de las mujeres y no se ve como el mero cumplimiento de una cuota.

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