#COP27… humanidad, llegamos al infierno climático

Los países que firmaron hace siete años el Acuerdo de París para evitar los peores escenarios derivados del cambio climático no han cumplido con la promesa de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero y, ahora, los eventos climáticos se exacerban y el ...

Los países que firmaron hace siete años el Acuerdo de París para evitar los peores escenarios derivados del cambio climático no han cumplido con la promesa de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero y, ahora, los eventos climáticos se exacerban y el planeta se calienta velozmente.

El domingo 6 de noviembre, en el primer día de la COP27 de Sharm el-Sheikh, Egipto, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó un nuevo reporte que indica que los últimos ocho años son los más calurosos de la historia, por lo cual el planeta galopa a una profunda crisis climática, pues el techo de 1.5 grados centígrados —acordado en la COP21 de París— está a nada de rebasarse. ¿Por qué? Porque los niveles de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera están rompiendo récords.

El cálculo de la OMM es que la temperatura media mundial en este año rondará 1.15 grados centígrados, por arriba de la media preindustrial (1850-1900).

Bien lo dijo ayer António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, en la inauguración de la Cumbre Mundial de Líderes de la Conferencia de las Partes, que la humanidad “tiene una opción: cooperar o perecer”, estamos “en una carretera al infierno climático con el pie en el acelerador”.

Sí, el caos climático irreversible está cerquísima.

Después del discurso de Guterres, le tocó el turno al presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed al-Nahyan, y fue muy contundente al decir que su país, miembro de la OPEP, seguirá con su producción de petróleo y gas, porque es “un proveedor responsable” mientras el mundo necesite esos combustibles.

¿Qué hacer con esas visiones arcaicas sobre continuar con los combustibles fósiles, cuando las tecnologías en materia de energía renovable cada vez son más asequibles y son el camino hacia la transición energética? ¿Será ignorancia o miedo a cambiar?

Justo sobre lo último, ayer, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, en entrevista con Joaquín López-Dóriga sobre la participación de México en la COP27, dijo que irían “directores de la Semarnat” y, “tentativamente, estaría el canciller (Marcelo Ebrard) haciendo la presentación” sobre seguridad energética, seguridad alimentaria, “que es en lo que todo el mundo está enfocado… y, por supuesto, el cuidado al medio ambiente”.

Luego, aseguró que “en México no tenemos gran problema con la matriz energética de electricidad… nosotros solamente utilizamos un 3% a 4% de carbón para producir electricidad… nuestra gran capacidad de producción de electricidad es a través de gas y traemos un 29% de renovables, vamos bastante bien, pero hay otros países que traen 35% y hasta 40% de carbón.

“México tiene 50 millones de vehículos que todos los días demandan un combustible fósil… gasolinas y diésel… las gasolinas que hay en México son de ultra bajo azufre”.

Pero, en octubre del año pasado, el Comité Consultivo Nacional de Normalización de Medio Ambiente y Recursos Naturales aplazó por tres años una norma que obligaría a usar diésel de bajo azufre a los nuevos camiones y autobuses porque no hay disponibilidad del combustible en el país. Además, en la misma entrevista, destacó que esos combustibles se producirían en la Refinería Olmeca. O sea, aún no hay, así como no existen los combustibles limpios.

Por supuesto, presumió la construcción de dos plantas coquizadoras (Tula y Salina Cruz) para eliminar el combustóleo y el programa Sembrando Vida para reforestar con árboles frutales y maderables, como parte de los temas que llevará bajo el brazo la delegación mexicana a la COP de Egipto.

Todo esto denota desinformación sobre los temas a discusión y negociación en la COP27.

Es probable que la funcionaria no supiera si México presentará o no la versión actualizada de su Contribución Determinada a nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés). Pero ayer mismo, por fin, la titular de la Semarnat, María Luisa Albores, informó que el país elevó su compromiso de 22% a 30% la meta no condicionada de reducción de gases de efecto invernadero para 2030, mientras que la condicionada al apoyo de la comunidad internacional pasaría a 40% para el mismo año. En el papel se ve bien, sólo falta que se cumpla.

Esto me lleva al discurso que también pronunció ayer en la cumbre Al Gore, vicepresidente de Estados Unidos y activista climático de larga data: los líderes mundiales tienen un problema de credibilidad cuando se trata del cambio climático, “éste es el momento de una epifanía moral, no de cobardía… Tenemos que elegir la vida sobre la muerte”, además, destacó que la atmósfera sigue usándose como una cloaca abierta para 162 millones de toneladas de contaminación provocada por las actividades humanas.

  • Mientras los efectos del cambio climático se recrudecen, las generaciones futuras lo pagarán muy caro.

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