Calor, apagones, sequía... aviso del Apocalipsis climático
Las altas y sofocantes temperaturas registradas en el país provocan que la vida diaria sea incómoda, complicada y riesgosa para la salud. Pueden detonar golpes de calor, exacerbar enfermedades, como cardiovasculares y mentales esquizofrenia y depresión, incluso, ...
Las altas y sofocantes temperaturas registradas en el país provocan que la vida diaria sea incómoda, complicada y riesgosa para la salud. Pueden detonar golpes de calor, exacerbar enfermedades, como cardiovasculares y mentales —esquizofrenia y depresión—, incluso, experimentar dificultad para conciliar el sueño. Sin duda, esto es un recordatorio del aquí y ahora del cambio climático.
El 9 de mayo, México vivió su día más caluroso con 51.1 grados centígrados en Gallinas, San Luis Potosí; además de 50.5 grados centígrados en Paso de Molina, Tamaulipas; 50 en El Pujal, SLP; 47.4, Ciudad Victoria, Tamps., y otras ciudades con temperaturas por arriba de los 33 grados centígrados.
La Ciudad de México, el mismo 9 de mayo, experimentó una temperatura máxima histórica de 34.3 grados centígrados, el registro anterior fue el pasado 15 de abril con 34.2 grados, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua.
Lamentablemente, las olas de calor están lejos de terminar.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó que de toda América Latina y el Caribe, nuestro país es donde más se han incrementado las temperaturas en los últimos años. En el informe Estado del Clima en América Latina y el Caribe 2023, dado a conocer el miércoles pasado, la OMM informó que en 2023 México tuvo un incremento de temperatura promedio de 0.88 grados centígrados en comparación a la media registrada en el periodo 1991-2020.
¿Por qué es importante informarse sobre los impactos de las altas temperaturas ocasionados por el calentamiento global de origen antropogénico?
Porque no todos los seres vivos tendrán la capacidad de adaptarse a los cambios del clima tan acelerados. Algunos morirán; otros, migrarán.
Excélsior, en su edición del domingo 12 de mayo, informó sobre la muerte masiva de aves silvestres por golpe de calor y deshidratación —cotorras tamaulipecas y loros cabeza amarilla, especies en peligro de extinción, de acuerdo a la NOM 059— en reservas de Tamaulipas y San Luis Potosí, donde las temperaturas han superado los 50 grados centígrados.
Este diario también dio cuenta sobre la muerte y sacrificio de 156 mil cabezas de ganado por falta de agua y alimento para mantenerlas.
Sumado a lo anterior, ya se ha registrado la muerte de personas por golpe de calor. En San Luis Potosí fallecieron 10, dos en Oaxaca, cuatro en Tabasco y una en Sinaloa.
Si las altas temperaturas son un calvario, reflexionemos sobre lo que es ahora y será en un futuro vivir con calor más extremo y sin una gota de agua en los grifos y sin lluvias por largos meses o años.
Olvídese de una ducha refrescante en la noche para apaciguar el calor irritante.
Es urgente tomarse muy en serio la escasez de agua a la hora de querer beber un vaso o preparar los alimentos. Pensar qué será de la higiene personal y no poder descargar el baño porque no hacerlo significará la acumulación de orina y heces, por lo tanto, la muy probable aparición de enfermedades gastrointestinales y plagas.
Las autoridades del país quizás estén tronándose los dedos o poniendo ofrendas a Tláloc para que la temporada de lluvias no tarde en llegar, pero la incógnita es si caerá agua en los embalses y donde se recargan los acuíferos, cada vez más vacíos y secos.
Siguiendo con los azotes de la semana pasada, hubo mala calidad del aire por ozono el 9 de mayo y obligó a la CAMe a activar la Fase 1 de la Contingencia Ambiental en la CDMX y el Estado de México, pero el doble Hoy No Circula del 10 de mayo se suspendió por la tarde porque bajaron las concentraciones de ese gas.
Ayer, a las 15:00 horas, se activó la octava contingencia y séptima por ozono, aunque llovió en algunas zonas, este martes hay doble Hoy No Circula. Con el informe de las 10:00 se sabrá qué procede.
En febrero pasado hubo una contingencia por partículas suspendidas PM10 y PM2.5. Respirar en estas condiciones está siendo difícil y peligroso.
El aire caliente, seco y contaminado irrita las vías respiratorias y puede empeorar problemas de salud preexistentes.
El país es un infierno. La Comisión Nacional Forestal reportó, hasta el mediodía del 12 de mayo, 204 incendios forestales activos —el número más alto en lo que va de 2024— en 24 estados. Una tragedia, porque la pérdida de árboles significa más emisiones de carbono a la atmósfera, pérdida de suelo y escasez de agua.
Por si fuera poco, del martes 7 al viernes 10 de mayo el Sistema Eléctrico Nacional entró en alerta, dejando a gran parte del territorio sin energía debido a fallas y la alta demanda derivada de la ola de calor.
En algunas colonias de Mérida, Yucatán, los apagones duraron hasta cuatro días, lo cual obligó a sacar la comida echada a perder de los refrigeradores y tirarla a la basura.
Las altas temperaturas descomponen los alimentos en un abrir y cerrar de ojos, como pollo, pescados y mariscos, algunas frutas y verduras se fermentan, lo cual significa un riesgo a la salud, sin olvidar que el desperdicio genera gases de efecto invernadero.
Los apagones y la sequía han mermado la capacidad de generación de las hidroeléctricas del país y el calentamiento global provocó que la productividad cayera 40% en 2023, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (Excélsior, 11/V/2024).
Altas temperaturas y olas de calor, escasez de agua, sequía, contaminación del aire, incendios forestales y apagones son algunos de los jinetes del Apocalipsis climático mexicano.
