9,682,651,660 toneladas de basura y contando

Los más de siete mil 526 millones de seres humanos 
que habitamos la Tierra vivimos en un tiradero. Sí. Día tras día producimos más basura de la que los países pueden manejar, separar, procesar y reciclar. Los paisajes en zonas urbanas 
y rurales están compuestos por montañas y montones 
de basura. Todo tipo de desechos: orgánicos, inorgánicos 
y tóxicos; sólidos y líquidos.

Muchos seguirán pensando que no pasa nada, que para eso están los rellenos sanitarios y qué bueno que están alejados de sus hogares. Craso error. Cada vez están más cerca y los desperdicios están envenenando la tierra, el agua, el aire y, por lo tanto, la salud de las personas.

Para dimensionar —aunque sea un poco— el problema desde lo particular, hoy haga un recuento de la basura que juntó en su casa y en la oficina. Que no le dé flojera clasificarla en orgánica, como desperdicio de comida (que, por cierto, también es un grave problema) y papel-cartón e inorgánica, como plásticos, vidrio, metales y otros materiales.

En la Ciudad de México es ley separarla desde hace 13 años, pero como informó Excélsior el pasado sábado, sólo 50% del total se separa adecuadamente y la otra mitad “se deposita revuelta en los camiones recolectores o en los carritos de los barrenderos”, lo cual ocasiona menos probabilidades de reciclado.

Además, a partir del 8 de julio próximo entrará en vigor una nueva norma ambiental, la NADF-024, que establece que los capitalinos deberán separar la basura en cuatro tipos de desechos: orgánicos, inorgánicos reciclables, inorgánicos no reciclables y manejo especial y voluminosos, para lograr un mejor aprovechamiento. Porque se nos olvida que cada vez hay menos espacios para verter la basura.

Si disciplinadamente separa los desechos, se dará cuenta de cuántas botellas de plástico y vidrio tiró, además de latas, cajas, empaques de comida a domicilio, vasos de plástico o de cartón —como los del café para llevar y sus tapas— y otros muchos productos que juntó.

Al final del día, este ejercicio también le abrirá los ojos para saber en qué desperdicia su dinero.

Ahora bien, trate de imaginar cuánta basura se genera por hogar y oficina por semana, y multiplíquelas por colonia, delegación, ciudad y país; después, intente visualizar cuánto desecho habrá en el mundo.

Quizá la imaginación no alcance, pero le aseguro que los datos son muy crudos.

A escala global, cada año se generan entre siete mil y 10 mil millones de toneladas de residuos y aproximadamente tres mil millones de personas carecen del servicio de gestión de desechos, de acuerdo con el informe Global Waste Management Outlook del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la International Solid Waste Association.

Como la basura es omnipresente, un grupo de expertos internacionales en materia de gestión de residuos urbanos desarrolló algunas herramientas, como el Global Waste Generation Clock, que indica en tiempo real cuánta basura hemos generado a partir del 1 de mayo de 2012 a la fecha y, al escribir estas líneas, el mundo ha producido nueve mil 682 millones 651 mil 660 toneladas de basura y contando.

La otra herramienta es Waste Atlas, un mapa interactivo que destaca cuáles son los países que más basura producen y en primer lugar está China; segundo, Estados Unidos; tercero, India, y en el noveno se ubica México, con una generación de 39 millones 395 mil 595 toneladas de basura al año. También indica cuáles naciones reciclan más y cuáles menos.

Aquí no acaba el problema. Hace unos días celebramos el Día Mundial de los Océanos y, de acuerdo con el informe de 2016, La nueva economía del plástico, del Foro Económico Mundial, en sus aguas hay más de 150 millones de toneladas de plásticos; de continuar la tendencia se prevé que haya una tonelada de ese material (que tarda siglos en degradarse) por cada tres toneladas de peces para 2025, pero hacia 2050 habrá más plásticos que peces.

Los océanos contienen una gran riqueza en cuanto a vida marina, son fuente de alimento y absorben el 30% del dióxido de carbono que producimos, por lo cual juegan un importante rol en la reducción del impacto del cambio climático.

De emplear un calificativo al deterioro ambiental por basura en tierra y océanos, sin duda éste es: catastrófico, debido a nuestro estilo de vida.

Sí, el capitalismo y consumismo salvajes nos están matando.

Y en los cuatro minutos tres segundos que usted tardó en leer este artículo, ya sobrepasamos las nueve mil 682 millones 651 mil 660 toneladas de basura, porque producimos 228 mil toneladas de residuos cada hora. El reloj mundial sigue contando.

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