Alertadores: el rol de la ciudadanía en el combate a la corrupción
Por:Jon Benjamin * Hace más de 800 años, un grupo de nobles ingleses alzaron la voz en contra del autoritarismo y la corrupción, generando la Carta Magna. Un texto que ha inspirado al mundo por sus preceptos de libertad y derechos humanos, al ser el primer esfuerzo ...
Por: Jon Benjamin *
Hace más de 800 años, un grupo de nobles ingleses alzaron la voz en contra del autoritarismo y la corrupción, generando la Carta Magna. Un texto que ha inspirado al mundo por sus preceptos de libertad y derechos humanos, al ser el primer esfuerzo para hacer respetar el estado de Derecho.
Este esfuerzo sigue tan vigente hoy como lo fue en la Edad Media, pues construir un estado de Derecho es un proceso gradual y constante. El principal logro en Reino Unido ha sido que los ciudadanos reconocieran su rol dentro de la sociedad y adoptaran una responsabilidad compartida para su buen funcionamiento, un concepto conocido como accountability.
La evolución del concepto accountability se ha visto a través de la historia británica, en la cual, la discusión sobre la corresponsabilidad ciudadana, para que la sociedad funcione, se ha reposicionado nacionalmente tras escándalos y tragedias, reafirmando que nadie se encuentra por encima de la ley.
El primer ejemplo moderno de su aplicación se dio en los años 80 con el accidente de trenes de Clapham Junction, donde murieron 35 personas y más de 500 resultaron heridas. De acuerdo con las investigaciones, tanto miembros del personal como ciudadanos habían notado irregularidades en las operaciones, pero sintieron que no tenían los mecanismos para reportarlo, con lo que este accidente pudo haberse evitado al contar con la figura de alertadores (o whistleblowers en inglés).
La figura de alertadores en Reino Unido permite a ciudadanos denunciar posibles riesgos a la salud o seguridad de individuos, omisiones de la autoridad, actos criminales, encubrimientos, actos de corrupción o daños al medioambiente.
Con la Ley de Divulgación de Interés Público de 1998, se protege a las y los alertadores de posibles represalias en su contra, despidos, victimización o malos tratos, pues considera que las alertas ciudadanas son de interés público.
En el caso de México, es importante que la sociedad vea la figura del alertador como una poderosa herramienta para que la ciudadanía levante la voz sobre posibles riesgos públicos y para denunciar la corrupción o el abuso de poder. El uso correcto de la figura del alertador también crea una gran oportunidad para generar confianza en las instituciones.
Entre los retos para que los mecanismos de alertas funcionen en México, están garantizar la protección de los derechos de alertadores, tanto laborales como económicos, así como fortalecer la cultura de la denuncia como herramienta para combatir los altos índices de impunidad.
Desde la embajada británica estamos comprometidos con los esfuerzos anticorrupción en México, por lo que estamos apoyando la creación de la organización Whistleblowers México, enfocada a identificar las condiciones actuales de la figura de alertadores, generar entrenamientos para fortalecer capacidades de las instituciones mexicanas y a apoyar en visibilizar los canales de denuncia que la sociedad civil puede utilizar.
Es por ello que, reconociendo el esfuerzo del gobierno de México en combatir la corrupción y siendo consciente del importante rol que tiene la ciudadanía para la rendición de cuentas en una democracia, seguiremos trabajando con México para honrar el legado de la Carta Magna y promover el empoderamiento ciudadano con herramientas que les permita alertar sobre conductas ilegales y abuso del poder en todas sus dimensiones.
Sigamos la conversación. Espero sus comentarios a través del correo electrónico london.eye@fcdo.gov.uk o a través de mi cuenta de Twitter.
* Embajador del Reino Unido en México
