¡Vaya manera de comenzar el año!
La debilidad de la economía china ha generado menos demanda de materias primas. Los exportadores de petróleo están sufriendo mucho con un precio cada vez menor. Hay países quebrados, como Venezuela.Otros con un terrible caso de endeudamiento como el gigante de la OPEP: Arabia Saudita.

Leo Zuckermann
Juegos de poder
Miedo, incluso pavor a ratos. Ése es el sentimiento con que abrieron ayer los mercados financieros internacionales. Existe una gran preocupación de hacia dónde va el mundo entero en 2016. El comienzo del año ha sido rudo.
Se publica el crecimiento de las manufacturas chinas que sale por debajo de lo esperado. El mal dato aviva las dudas sobre cuánto está creciendo en realidad el gigante asiático. Muy probablemente, 2016 será el peor año de crecimiento de la economía china desde los años noventa. La bolsa de ese país, que más bien es un casino de especulación, se derrumba rápidamente. Cuando el Índice de Shanghái alcanza una pérdida del siete por ciento, las autoridades cierran el mercado hasta el día de mañana.
A la caída bursátil en China, siguen las bolsas europeas. Estados Unidos abre con grandes pérdidas que se van profundizando a lo largo del día. Sale, también, el dato del crecimiento de las manufacturas estadunidenses. Es el peor desde junio de 2009. La fortaleza del dólar y la debilidad económica mundial están generando la disminución de las manufacturas producidas en el vecino del norte.
Al final del día, el Dow Jones se recupera un poco pero acaba perdiendo 1.58%. El Standard & Poor´s de las 500 empresas más grandes que cotizan en Estados Unidos indica un pérdida de 289 mil millones de dólares de capitalización de mercado en el primer día del año. El poderoso FANG —grupo de cuatro empresas de tecnología que fueron de las pocas acciones ganadoras durante 2015, es decir, Facebook, Amazon, Netflix y Google— pierden 3.6% de manera combinada en la primera jornada de 2016. No hay duda: el miedo permea en los mercados. En algún momento de la jornada, incluso se avizora cierto pánico. De un lado hay muchos vendedores tratando de salirse del mercado y del otro pocos compradores.
La debilidad de la economía china ha generado menos demanda de materias primas. Los exportadores de petróleo están sufriendo mucho con un precio cada vez menor. Hay países quebrados, como Venezuela. Hay otros que tienen un terrible problema de endeudamiento. Uno de ellos es el gigante de la OPEP: Arabia Saudita. Ese país tiene muchas deudas acumuladas y cada vez menos ingresos petroleros para pagarlas. Con el fin de demostrar que la familia real saudí va a hacer todo lo que esté a su alcance para mantenerse en el poder, el nuevo rey ordena la ejecución de varios presos incluyendo a un clérigo chiita detenido por criticar al gobierno. El mensaje es claro para aquellos que andan pensando en rebelarse en contra del régimen saudita, en especial los de la minoría chiita. Mientras que la mayoría sunita recibe con aplausos la ejecución de Nimr-al-Nimr, el régimen de los ayatolas iranís se enfurece. Las relaciones entre dos países líderes de los grupos del Islam, sunitas y chiitas, se tensan aún más. Arabia Saudita e Irán rompen relaciones diplomáticas. Lo que faltaba en el Oriente Medio que de por sí es un polvorín.
México no está exento a lo que está ocurriendo en este mundo convulso. Nuestra bolsa de valores sigue la misma tonada que todas: el Índice de Precios y Cotizaciones perdió ayer un dos porciento durante el primer día del año. El peso continuó debilitándose: ayer estaba cerca de su mínimo histórico frente al dólar estadunidense en alrededor de 17.65 al menudeo. Y la mezcla mexicana de petróleo volvió a caer 1.21% para alcanzar 27.04 dólares por barril.
¡Vaya comienzo del año! China en franca desaceleración. Los países exportadores de materias primas, en especial los petroleros, metidos en grandes problemas fiscales con importantes repercusiones políticas. El Oriente Medio es una bomba con un tic-tac cada vez más sonoro. Europa y Japón no pueden resolver sus marasmos económicos. Estados Unidos exhibe dudas sobre la solidez de su economía. No por nada los mercados de valores, divisas y commodities andan asustados. Bienvenidos a 2016.
Twitter: @leozuckermann