La lluvia y los pájaros
Estaba rodeada de pájaros, volaban por todas partes. Comencé a vomitar pájaros desde muy temprano. El primero fue dorado. Eran alrededor de las tres de la mañana. Sentí un ardor muy profundo en el estómago y, unos minutos después, tenía un pájaro lleno de baba en ...
Estaba rodeada de pájaros, volaban por todas partes. Comencé a vomitar pájaros desde muy temprano. El primero fue dorado. Eran alrededor de las tres de la mañana. Sentí un ardor muy profundo en el estómago y, unos minutos después, tenía un pájaro lleno de baba en la curva de la mano.
Primero pensé que se trataría de algo que había comido la noche anterior y pronto el animal movió sus alas y se deshizo de la baba y ya volaba sobre mi cabeza. Luego comenzó a cantar una melodía muy conocida. Muy pronto ya tenía en mi casa lo equivalente a una canasta grande de pájaros que revoloteaban y cantaban lo mismo. Yo sabía, no sé por qué, que los animales no iban a dejar de aparecer y me preparé para seguir en el proceso de parto.
Tengo mucho miedo. Los días anteriores pasé por diversas crisis de ansiedad y estuve más de una semana con mucha temperatura. Pero quién podría haber pensado que todo terminaría así, conmigo escupiendo pájaros.
Los días eran especialmente cortos. Me despertaba a llenar bandejas con las aves. Hubiera deseado escupir otra cosa, algún metal precioso, quizá alguna cosa que pudiera servir para alimentar a la humanidad, pero las aves... Además, comencé a ver que la mayoría vivían realmente muy poco, solamente algunas lograban sobrepasar un mes de vida.
Así que mi casa se convirtió, bastante rápido, en un cementerio; era como todos y se escuchaban los cantos de los pájaros. El piso se cubrió de una capa de plumas, que comenzó a dar frutos; pequeñas plantas, que yo nunca había visto, crecieron bastante rápido. Aquello era una especie de nido.
Yo tenía la garganta y el estómago adoloridos. Estaba muy delgada. Ya llevaba muchos meses en las mismas condiciones. Al principio había llorado; después, me di cuenta que no tenía sentido hacerlo. Siempre recordaba algo que podría ser importante para detener el nacimiento de los pájaros, pero pronto lo olvidaba casi por completo. Solamente aparecía, de manera constante, yo caminando con algo que me tapaba la cabeza.
Pensaba, en ocasiones, que los pájaros querían que dijera algo en su nombre; pero era muy egocéntrico pensar algo así, por qué esos encantadores animales querrían decirle algo a alguien como yo. Soy una persona sola. Nunca hablo con nadie, nunca he tenido amigos y no tengo por qué confiar en los otros. Mi único interés es leer. Aunque, lo confieso, alguna ocasión intenté mostrar mis escritos; pero, como lo hago francamente mal, decidí leer y guardar mis textos para mí. En ocasiones releo algunas cosas y vuelvo a darme cuenta que son textos horribles, llenos de salidas falsas, diálogos inverosímiles, personajes absurdos.
Es curioso, generalmente los pájaros nacen de huevos que están afuera de donde surgen. Ahora han nacido de mi garganta ya sin cascarón. Es posible que alguien haya colocado huevos en mi vientre. También es probable que hayan estado ahí siempre; es decir, que nacieron al mismo tiempo que yo y estaban en mí como una potencia. Es posible que, en lugar de tener bebés humanos, yo tenga pájaros de todas las especies. Ese ardor en el estómago es el huevo cuando se rompe y se derrama el ave, estoy segura.
Está a punto de llover y, como mi casa ya no tiene techo, estoy preocupada. Ahora, uno de los pájaros es bastante grande y me ve con unos ojos iguales a los míos. Al principio me daba escalofrío su presencia; ahora sólo me angustia la lluvia.
Pienso que todos estamos aquí por un accidente y nos adaptamos de manera constante al medio. He leído que hay un molusco que vive a gran profundidad en el océano y tiene un caparazón de metal que sale de su propio cuerpo. Bajo esa lógica, ¿será posible que yo ya sea un pájaro?
