Insurgente
Por Adrián Ruiz Villanueva En medio de un futuro distópico, en el cual los eruditos dictaminan el destino de los diferentes miembros de la misma sociedad por sus características, enviándolos a diferentes facciones, Tris Prior Shailene Woodley ha descubierto su ...
Por Adrián Ruiz Villanueva
En medio de un futuro distópico, en el cual los eruditos dictaminan el destino de los diferentes miembros de la misma sociedad por sus características, enviándolos a diferentes facciones, Tris Prior (Shailene Woodley) ha descubierto su naturaleza de divergente, más de una característica palpita en su esencia. Ante este descubrimiento la protagonista es enemiga del Estado.
Más allá de su condición divergente, Tris enfrenta la culpa y hay una confrontación con ella misma, pues más de una persona ha fallecido por su causa. Apoyada por Cuatro (Theo James), quien se muestra no sólo como una pareja, sino como un aliado, el dúo emprende una búsqueda por la verdad. Nuevas situaciones, personajes y una batalla por liberar sus demonios son algunos de los hechos que se desarrollan a lo largo de dos horas.
Con aspectos que pueden ser un espejo de lo que acontece en todos los núcleos de poder, como ocultar información para evitar una revolución, la cinta cumple eficazmente en presentar un contexto que, además de interesante, se narra con fluidez, con la ayuda de efectos especiales mejores que su predecesora, aunada a un elenco maduro y destacado.
Apoyados por Kate Winslet, ganadora del premio de la Academia, esta secuela tiene dos nuevas adiciones que apoyan a la trama. En primera instancia, Naomi Watts en la piel de Evelyn, madre de Cuatro, quien reaparece luego de que todos la creían muerta, incluida su vástago. Esta secuela es su carta de presentación. Misma situación ocurre con Johanna, líder de la facción de cordialidad, encarnada por Octavia Spencer, cuyo papel es breve, pero destaca por una cicatriz de la cual no se explica mucho.
Una heroína más trepidante, aventurada y kamikaze es como evoluciona Tris. Un Cuatro más romántico, con el deber de defender a su amada es como se manifiesta el acompañante de Prior. Por otro lado, Peter y Caleb, encarnados por Miles Teller y Ansel Elgort, respectivamente, serán los que dotarán de discordia y traición a la segunda parte. Los actores en cuestión han acariciado el cariño del público por Whiplash y Bajo la misma estrella, hoy se ponen en los zapatos de personajes que no generan tanta empatía. La confrontación con uno mismo, vencer los miedos, las inseguridades, las culpas y la búsqueda por la verdad son las líneas principales de una secuela capaz de cautivar a los fans de los escritos, sin embargo, también posee la fuerza para reclutar a un público que no ha leído las novelas. Correcta, dinámica y sin complicaciones.
