Migraña: más que un dolor de cabeza

No es ni un problema emocional ni un eventual dolor de cabeza que se resuelve con analgésicos. La migraña es en realidad una enfermedad neurológica que afecta a más de mil millones de personas en el mundo 75% mujeres y que se ha convertido en una de las principales ...

No es ni un problema emocional ni un eventual dolor de cabeza que se resuelve con analgésicos. La migraña es en realidad una enfermedad neurológica que afecta a más de mil millones de personas en el mundo —75% mujeres— y que se ha convertido en una de las principales causas de discapacidad con enormes retos de diagnóstico y con sesgos de género que estigmatizan el dolor femenino.

No se conoce con certeza su causa, pero se cree que la migraña está relacionada con una combinación de factores genéticos, ambientales y neuroquímicos. Algunos desencadenantes identificados son el estrés, cambios en los patrones de sueño, ciertos alimentos y bebidas, desequilibrios hormonales o de algunos neurotransmisores cerebrales y la hipersensibilidad a luces brillantes, olores fuertes y cambios en el clima.

Los síntomas más comunes de los episodios de migraña que pueden durar entre cuatro y 72 horas son dolor de cabeza punzante unilateral e hipersensibilidad a la luz, al sonido y a algunos olores. Durante estos episodios los pacientes necesitan aislarse y con frecuencia son tratados únicamente con analgésicos que frecuentemente van perdiendo potencia. Por supuesto, la salud mental también se ve afectada: más de la mitad de los pacientes reportan frustración, tristeza y ansiedad como consecuencia de la enfermedad.

Un estudio recientemente publicado por la Americas Health Foundation documentó las experiencias vividas por personas con migraña moderada a severa en siete países latinoamericanos, incluido México. Los datos demuestran que la migraña tiene un impacto enorme en la calidad vida de los pacientes, pues al afectar con mayor frecuencia a adultos de entre 20 y 50 años en plena etapa productiva y reproductiva, sus tareas diarias se interrumpen y, sin embargo, 52.9% continúa trabajando a pesar del dolor que les causa, por el temor a ser despedidos.

De acuerdo con la AHF, en México hasta 24% de los pacientes reportó haber recibido un diagnóstico incorrecto antes de ser diagnosticados con migraña, más de 25% tardó más de cinco años en obtener un diagnóstico y casi 28% aún no cuenta con uno. La mayoría ha necesitado consultar a múltiples médicos antes de obtener el diagnóstico y tan sólo 16.8% fue diagnosticado en su primera visita.

No obstante, entre los pacientes que sí fueron diagnosticados, la migraña fue abrumadoramente la más común (80.4%), lo que concuerda con los patrones globales en los que la migraña es la cefalea primaria diagnosticada con mayor frecuencia.

Aunque hasta hace muy poco se contaba con muy pocas opciones terapéuticas específicas para la migraña, ya está autorizado en México Vydura, un medicamento utilizado, tanto para atender los episodios como para su uso preventivo en pacientes con crisis muy constantes, que impide que el umbral del dolor llegue a su máximo y que tomado con periodicidad puede incluso evitar las crisis. Por supuesto debe ser prescrito y supervisado por un médico.

Además de visibilizar un problema real de salud pública que suma a la migraña en el ya amplio listado de enfermedades con graves déficits de diagnóstico y tratamiento que implican costos personales, sociales y económicos para los pacientes y sus familias, demuestra que se requiere una respuesta urgente y coordinada entre especialistas, instituciones públicas y privadas, empleadores y pacientes, que incluya educación tanto a los profesionales de la salud, especialmente a los de primer contacto, a los pacientes, y por supuesto, un mejor acceso al diagnóstico y a los tratamientos.

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