Esta semana tendremos finalmente el silbatazo de apertura del Mundial de futbol, uno de los eventos deportivos de mayor alcance en el mundo. Millones de personas de todas las edades frente a las pantallas siguiendo cada juego, marcador, anécdota. Y aunque hasta ahora el mayor interés ha estado alrededor de infraestructura, movilidad, turismo e inversión, será muy interesante descubrir cuáles serán los temas que logren ponerse en el centro de las conversaciones. Me gustaría pensar que la salud pudiera ser uno de ellos.
Aunque se trata de una enorme fiesta en torno del deporte más popular del mundo –y que debería animar a muchos más a practicarlo–, no ha logrado permear hábitos saludables en la mayoría de sus aficionados. Por el contrario, en mi Arco de la semana pasada le compartía cómo durante estos eventos se incrementa, por ejemplo, el consumo de alcohol y sus consecuencias.
México llega a este momento enfrentando enormes desafíos sanitarios: más de 14 millones de personas viven con diabetes, 70 por ciento de los adultos presenta sobrepeso u obesidad, cada año se diagnostican más de 31 mil nuevos casos de cáncer de mama –que continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas– y en enfermedades como Alzheimer, distintos estudios muestran que el diagnóstico puede tardar entre tres y diez años desde la aparición de los primeros síntomas y detrás de estas cifras existe un problema común: seguimos llegando tarde.
Llegamos tarde al diagnóstico y a la conversación. Durante décadas hemos concentrado buena parte de nuestros esfuerzos en responder a la enfermedad una vez que aparece. Sin embargo, estos retos exigen construir una cultura donde la prevención, la detección oportuna y el autocuidado ocupen un lugar relevante dentro de la vida cotidiana. Por eso me parece interesante observar cómo algunos actores comienzan a replantear la manera en que participan en la conversación pública.
Lilly, una de las farmacéuticas más valiosas del mundo impulsada principalmente por su liderazgo en obesidad y diabetes, gracias a lo cual registra un acelerado crecimiento –en el primer trimestre de 2026 reportó un aumento de ingresos de 56% anual, alcanzando 19.8 mil millones de dólares–, ha decidido aprovechar el Mundial para acercar la conversación sobre salud en espacios donde normalmente se habla de otras cosas. La decisión resulta particularmente relevante porque convierte a esta compañía en la primera de su sector en participar en una iniciativa de esta naturaleza, ampliando la conversación sobre salud hacia escenarios que tradicionalmente han estado reservados para otros temas.
Durante décadas hemos medido la innovación en salud por la capacidad de desarrollar mejores medicamentos, nuevas tecnologías o tratamientos más efectivos y todo eso sigue siendo indispensable, pero Lilly parece haber entendido que uno de los grandes desafíos actuales ya no es únicamente desarrollar innovación científica, sino lograr que la conversación sobre salud llegue a las personas antes de que aparezca la enfermedad. Y eso también es innovación.
La salud no se construye únicamente en hospitales, consultorios o laboratorios. Las decisiones cotidianas, el acceso a información confiable y la capacidad de las personas para reconocer riesgos y actuar a tiempo son definitivos. Por eso tiene sentido utilizar uno de los pocos espacios capaces de capturar la atención simultánea de millones de personas conectando generaciones, comunidades y emociones; Y si somos capaces de utilizar ese mismo espacio para acercar los temas de la salud, entonces estaremos aprovechando uno de los activos culturales más poderosos que existen para abordar uno de los mayores desafíos que enfrenta el mundo.
Será muy interesante revisar qué conversaciones lograron posicionarse y permanecer después del silbatazo que anuncie a la selección ganadora. Ojalá que en esta fiesta deportiva logremos construir una relación distinta con la prevención, la actividad física y el cuidado, porque sería un valioso legado. Las conversaciones tienen el poder de transformar realidades y la salud tendrá que competir por la atención de todos los mexicanos.
