Comunicación en salud: un reto
¿En qué y en quiénes confían los mexicanos para cuidar su salud? Aunque la respuesta parecería obvia, la realidad es que la exposición a redes sociales, buscadores y motores de inteligencia artificial, además del acceso desigual a educación y servicios médicos, ...
¿En qué y en quiénes confían los mexicanos para cuidar su salud? Aunque la respuesta parecería obvia, la realidad es que la exposición a redes sociales, buscadores y motores de inteligencia artificial, además del acceso desigual a educación y servicios médicos, representan un reto mayor para conectar con la población. Por eso las autoridades, los profesionales de la salud y las empresas del sector necesitan repensar sus estrategias de comunicación.
Antes de la pandemia, la salud ocupaba un lugar secundario dentro de los intereses de la población, tanto, que por encima estaban, al menos, una veintena de asuntos que la gente consideraba más relevantes. Por el contrario, la salud, hoy, tiene un lugar no sólo prioritario, sino, además, mucho más amplio: ahora las personas entienden la salud como un estado integral que abarca lo físico, lo mental, lo social y lo ambiental. Ya no se trata sólo de “no estar enfermo”, sino de sentirse bien en un sentido más amplio: tener estabilidad emocional, vínculos de apoyo, acceso a espacios seguros y, por supuesto, atención médica oportuna y confiable.
La semana pasada les conté del 2025 Edelman Trust Barometer, el estudio que mide la confianza de la población mundial y de su análisis interesantísimo en materia de salud. Pues bien, los datos revelan que, a pesar de reconocer la importancia de la salud, el 85% no la cuida como quisiera debido a barreras como el costo, el acceso a servicios y la falta de información clara y confiable.
Aun cuando existe una confianza generalizada de la ciudadanía sobre las empresas del sector, los datos muestran que los mexicanos confían más en su médico (82%) y en sus familiares y amigos (72%) para obtener información veraz sobre salud, lo que subraya la importancia del vínculo humano y la empatía sobre la autoridad formal. Parece que la confianza no necesariamente está ligada al cargo o la institución, sino al vínculo que se construye. El estudio refleja una escasa confianza en las instituciones por factores como el acceso desigual, las experiencias fragmentadas del sistema de salud y una alta exposición a la desinformación digital.
Otro dato que preocupa es el de jóvenes mexicanos entre 18 y 34 años que afirman haber tomado decisiones de salud influenciados por voces sin credenciales médicas, aunque más de la mitad declara haber lamentado alguna de esas decisiones.
Por lo tanto, en un entorno donde la información es abundante, pero la legitimidad es escasa, quienes logren generar ese vínculo genuino serán los que realmente influyan positivamente en la salud de las personas.
La diferencia no está sólo en quién comunica, sino en cómo se construye legitimidad. En México, la experiencia vivida, la cercanía cultural y la capacidad de comunicar con empatía son, incluso, más determinantes que la formación académica para ser percibido como una voz confiable en salud.
Esto nos deja una reflexión clave: en un contexto como el mexicano, construir confianza requiere ir más allá del mensaje técnico. Implica entender el entorno social, digital y emocional en el que las personas toman decisiones sobre su salud. Y, para lograrlo, necesitamos sumar esfuerzos entre todos los actores del ecosistema. El 2025 Edelman Trust Barometer señala, además, cinco factores clave que fortalecen la percepción de confianza en salud: la escucha activa, la claridad en la comunicación, la presencia en los espacios necesarios, la coherencia y la empatía genuina.
Las personas confían más en quienes sienten que realmente se preocupan por ellas. Existe una oportunidad real de fortalecer los vínculos con la sociedad si se hace desde la empatía, la transparencia y la colaboración. Y, en ese sentido, las mujeres representan, al mismo tiempo, un canal eficiente y un receptor ávido de información, pero de eso les cuento en mi próximo Arco.
