Historia de cine

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

Una de las más increíbles historias en el deporte tuvo un final feliz, cuando la Universidad de Indiana culminó una temporada mágica con la consecución del título nacional de futbol americano. Los Hoosiers hicieron algo que ese programa nunca había hecho y, de paso, capturaron la imaginación de los aficionados al deporte. En una dramática final ante la Universidad de Miami, el tradicionalmente equipo sotanero cerró la campaña con una apretada victoria 27 a 21, necesitando de una intercepción en los últimos instantes para sellar una victoria que el lunes era la esperada por la mayoría de los expertos y aficionados, pero que unos meses atrás era inimaginable.

El arquitecto del triunfo de Indiana es el coach Curt Cignetti, que llegó hace un par de años a Bloomington, con una actitud que muchos consideraron arrogante, en unos casos, y de alguien que parecía no entender a dónde estaba llegando, en otros. Declaró que llegaba a ese campus a ganar, algo que sorprendió a propios y extraños: la universidad nunca había ganado un campeonato e históricamente era el peor programa de la Conferencia de los 10 Grandes.

En su primera campaña no sólo metió a los Hoosiers a un Tazón, lo hizo con un sorpresivo récord, ganando diez partidos, razón por la que este año comenzaron preclasificados, pero nadie anticipaba lo que sucedería. Los momios para que consiguieran el trofeo los colocaban en 100 a 1, dejando en claro que, aunque se esperaban cosas buenas, nadie visualizaba ni siquiera la posibilidad de coronarse en una conferencia que cuenta con el equipo que en ese momento era el campeón defensor: Ohio State.

Pero, uno a uno, los rivales fueron cayendo. Con cada triunfo el ranking fue mejorando, llevando a que, de equipo cenicienta se convirtiera en candidato. Para que ello sucediera, además del trabajo de Cignetti y de su staff de coaches, se sumó que toda la labor para traer al campus a varios jugadores de otros programas rindiera sus frutos, la amalgama fue perfecta, especialmente con el nuevo quarterback, Fernando Mendoza. El oriundo de Boston llegó en 2025, luego de jugar para la Universidad de California en Berkeley, y su impacto fue inmediato, convirtiéndose líder, conformando con Cignetti una dupla que transformó a los Hoosiers en un contendiente; logrando derrotar a cualquier rival, incluyendo a los monarcas de 2024 en el duelo por el título del Big 10, para, así, terminar la fase regular como el mejor sembrado, y como el único equipo invicto. En ese camino, Mendoza se convirtió en el mejor jugador del año.

Tras derrotar sin problemas a Alabama y a Oregon, llegó el triunfo ante Miami para convertirse en la primera universidad que culmina una temporada con marca de 16-0 desde que Yale lo logró en 1948.

Así, un equipo que únicamente había logrado dos títulos de conferencia previo a 2025, cerró la campaña con el campeonato nacional más inesperado de todos los tiempos. Una historia digna de un guion cinematográfico.