Duelo apasionante

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

Tras 102 partidos disputados, la final del Mundial está lista. El próximo domingo, España enfrentará a Argentina buscando arrebatarle la corona que la nación rioplatense consiguió en Catar hace casi cuatro años de manera dramática, en uno de los duelos más emocionantes por el título que se haya visto. 

En esta ocasión, dos gigantes del balompié se verán las caras, el actual campeón de Europa y el bicampeón de América, algo que nunca había sucedido. La Furia Roja jugará su segunda final y buscará consagrase tal y como lo hizo hace 16 años en Sudáfrica; mientras que la Albiceleste va por su cuarta estrella, además de buscar unirse a Italia y a Brasil como los únicos seleccionados que han conseguido defender con éxito su campeonato; algo que ya tiene décadas de no ocurrir, la Squadra Azzurra lo logró en 1934 y 1938, y el Scratch du Oro en 1958 y 1962. Hace unos meses se verían las caras en la Finalísima, que tenía como escenario el estadio Losail de Catar, pero temas referentes a la sede y a los conflictos en Oriente Medio no permitieron que el enfrentamiento se diera, quitándonos la posibilidad de ver a esos dos grandes equipos cara a cara, pero el destino nos tenía reservado algo mucho mejor, con el encuentro que tendrán en el estadio MetLife de Nueva Jersey.

La forma de llegar al importante compromiso fue muy diferente, porque mientras en la primera fase España comenzó titubeante, Argentina fue implacable, generando que los monarcas europeos perdieran favoritismo en la opinión de muchos expertos, mientras que los campeones fortalecieron sus bonos como candidatos al título. Pero la segunda fase ha sido muy distinta, sin decir que la Furia arrasó a todos sus oponentes, sí fue mucho mejor, por su parte, la Albiceleste ganó todos sus choques in extremis, incluso necesitando del tiempo extra ante Cabo Verde y ante Suiza.

Otra diferencia radica en el estilo de juego: España juega a quitarte la pelota, a tener la mayor posesión posible, a presionar en casi todo momento la salida del rival, así es como se defiende y el principal motivo por el que es la mejor defensa del torneo (sólo ha recibido una anotación), mientras que adelante tiene muchísimo talento individual para aprovechar las fallas del rival; por su parte, Argentina depende mucho de un solo hombre: Lionel Messi, que con su cadencia, IQ futbolístico y su liderazgo marca el ritmo de su selección; pero eso no significa que no tenga el soporte necesario, Lionel Scaloni, el director técnico, ha logrado convencer al resto del plantel que si todos ponen un extra y compensan así la casi nula marca de su crack, es como más oportunidades tienen de ganar... y ha tenido la razón.

En el papel se ve un duelo apasionante, con dos estilos diferentes, pero con suficiente talento individual y un trabajo en conjunto ejemplar. Por eso, en un duelo tan parejo, las estrellas deben aparecer y el Mundial podría cargarse de un lado o del otro, dependiendo de lo que Yamal y Messi puedan hacer. El pasado y el presente del Barcelona tienen el as bajó la manga que podría marcar la diferencia entre quién festejará el domingo y quién se quedará con la medalla al segundo lugar.