SCOP en ruinas
Tras los sismos de 2017 se prometió transformar dicho sitio en un parque dedicado al muralismo.
El Centro SCOP está en ruinas desde hace más de medio año y aún no hay información oficial que ayude a responder preguntas esenciales sobre su pronta recuperación.
¿Existe ya un proyecto definitivo para la edificación del supuesto Parque del Muralismo Mexicano?, ¿a cuánto asciende el presupuesto que se destinará a la rehabilitación de este conjunto abandonado?, ¿cuándo arrancarán los trabajos de adaptación del espacio y cuál será el despacho de arquitectos que estará a cargo?, ¿se concretará la promesa de no modificar la narrativa de los murales?, ¿estará listo antes de que arranque el Mundial de Futbol 2026 en México? No lo creo.
La historia es de dominio público. Sólo recordaremos que, tras los sismos de 2017, se prometió transformar dicho sitio en un parque cultural dedicado al muralismo, el cual supuestamente albergará una Utopía, un auditorio, sala de cine, gimnasio, talleres culturales y hasta se habló de colocar un espejo de agua que emularía las ondas sísmicas. Todo un sueño.
Según el cálculo de la exsecretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto, anunciado en diciembre de 2023, se requería un gasto de 4 mil 500 millones de pesos para rescatar y transformar el Centro SCOP. Hoy la única certeza es que este proyecto transexenal, que nació en el marco de la celebración del centenario del muralismo mexicano, en 2022, sigue siendo una interrogante. Habrá que ver cuántos millones de pesos crecerá el costo cuando deba iniciarse dicha recuperación.
Extraña que, hasta el momento, ninguna autoridad aborde ni dé seguimiento a los temas que se arrastran del sexenio pasado. Baste con decir que, a la fecha, los actuales funcionarios de las dependencias involucradas en el proyecto siguen sin pronunciarse ni han transparentado la ruta a seguir. Me refiero a la actual titular de Cultura federal, Claudia Curiel; a la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz; a Dolores Martínez Orralde, subdirectora de Patrimonio Artístico Mueble (integrante del equipo de Lucina Jiménez), y al titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva Medina.
Está muy bien que Claudia Curiel acuda a la conferencia matutina de la Presidenta y aproveche para reportar los avances del concurso México canta por la paz y contra las adicciones, porque claro que es relevante saber cuánto público se ha inscrito. También es pertinente que se anuncie la inversión de 268 mdp para renovar y equipar los Estudios Churubusco, así como el incremento de 16.43% para fomentar la producción, exhibición y preservación del cine mexicano, a través de subsidios y estímulos.
Muy bien. Ojalá así también se hablara de los atrasos existentes en la Cineteca Chapultepec, que está lejos de lo que se prometió en la administración pasada; de la edificación de la Bodega Nacional de Arte, que según la propia Curiel abriría en abril pasado, como no ocurrió, y, por supuesto, del Centro SCOP.
Seguramente los funcionarios antes mencionados tienen presente que dicho complejo —que contiene obra artística de Juan O´Gorman, José Chávez Morado, Jorge Best, Guillermo Monroy, José Gordillo y Rodrigo Arenas Betancourt, entre otros— fue declarado monumento artístico el 16 de octubre de 2023, antes de que fueran retirados los murales y demolidas las estructuras que les servían de soporte, por lo que en este momento se incumple la máxima de garantizar los derechos culturales de los capitalinos.
¿Cuántos años más deberán pasar para que ese patrimonio muralístico sea recuperado? De momento, es una de las interrogantes con menos futuro, sin dejar de lado que estamos ante uno de los temas más opacos de la última década, el cual se suma a una laaarga lista de pendientes que, probablemente, serán heredados a futuras administraciones.
