AM
Aunque el nuevo disco de los Arctic Monkeys, AM, acaba de salir el martes de esta semana, desde hace varios meses hemos estado escuchando algunas de las canciones que lo conforman, pues ya son tres las que han salido como sencillos: Do I Wanna Know?, R U Mine? y Why’d you ...
Aunque el nuevo disco de los Arctic Monkeys, AM, acaba de salir el martes de esta semana, desde hace varios meses hemos estado escuchando algunas de las canciones que lo conforman, pues ya son tres las que han salido como sencillos: Do I Wanna Know?, R U Mine? y Why’d you only call me when you’re high? Tres preguntas, tres canciones. Aunque éstas nos pueden dar una pista de la calidad del disco, es hasta ahora que podemos escuchar las otras nueve para completar las doce que trae y decidir si los Changos del Ártico (como les dice mi amigo el Negro Hipólito) lograron otra vez un disco exitoso o no.
Llevo pocos días escuchándolo, pero ya puedo decir que es un material muy bueno, en donde Alex Turner, cantante y compositor principal, hace gala de su oficio para escribir canciones.
AM es un disco menos guitarrero que el Humbug, es mucho más parecido a su antecesor, Suck it and see, manteniendo un buen equilibrio entre baladas, canciones con ritmo pegajoso y otras, si no tan prendidas como aquellas de su primer disco, si con poderosos riffs que dan ganas de seguir con una guitarra imaginaria, haciendo gala de virtuosismo a la air guitar.
Muchas de las canciones, gracias a sus hooks, se convertiran en clásicos cuando las toquen en vivo. Por ejemplo, esa que repite exhaustivamente la frase: Come on, come on, come on, Number 1 Party Anthem (una de las mejores del disco, por cierto), hará cantar a las multitudes en cada ciudad del mundo donde den concierto, México, DF, incluido.
El único “pero” que le puedo poner a este disco es que de las doce canciones, nueve de ellas hablan de alguna situación amorosa o sexual (que en muchas ocasiones estos dos estados se confunden o parecen ser el mismo, al menos en las letras de Alex Turner). Algunas hablan de desamor, otras de deseo insatisfecho, otras de veneración a la pareja, otra de un encuentro casual llevado al extremo, pero al final todas se pueden resumir en la clásica formula de chico-conoce-chica-se enamoran y se pelean. O sea: de amor.
Como escritor de canciones que soy, trato de encontrar temas nuevos de los cuales hablar, pero de repente, de manera natural, aparece en mi cabeza una canción de amor que me es imposible desdeñar.
Durante el proceso de creación de nuestro Objeto antes llamado disco, Rubén nos dijo que ya no se sentía muy a gusto cantando este tipo de canciones, al menos en el sentido convencional de pareja, y fue por eso que propuso que Aprovéchate, que yo compuse, fuera cantada por Emmanuel.
Le pedí que me explicara un poco más su postura, que me escribiera algo sobre eso, para compartirlo con ustedes. En una postal de promoción de Café Tacvba me puso: “Considero que la lírica tan socorrida del pop y rock que habla del amor es dañina, pues perpetúa la idea de que el amor tiene cara y nombre y es un objeto externo, en oposición a una perspectiva más amplia en la que el amor sería más bien un estadio del ser que proviene del interior, no es excluyente, y está a salvo de sentimientos como el apego, la apropiación, la subordinación, los celos, etcétera”.
Fue así que al estar trabajando en la canción que terminó siendo De este lado del camino, Rubén hizo una pequeña adecuación a la composición de Meme y acabó cantando Me amo, convirtiendola en una canción de amor distinta a las demás.
Aunque comparto mucho de lo que piensa Rubén, no dejan de gustarme varias canciones del AM. Aun así, pienso que nueve de doce son demasiadas con el mismo tema.
¿Monotemático? Capaz que el líder de los Arctic Monkeys piensa que no. Tal vez hasta puede defenderse diciendo que cada canción fue escrita para una mujer distinta. Me figuro a Alex Turner como un soltero empedernido ligándose a todas, y más ahora que los Arctic viven en Los Ángeles.
Si tuviera que escoger una de esas mujeres (¿yo? sería incapaz...) preferiría la que sale en Knee Socks, que se pasea semidesnuda con camisa Lacoste azul y unas calcetas más arriba de las rodillas. Gracias Alex, que buenas imágenes.
¿Quién sabe? Tal vez los Arctic Monkeys lleguen en sus siguientes discos a hablar de otras cosas. Por lo pronto, están instalados, parece ser que muy felices y contentos, en el sexo, drogas y rockanrrol.
