T-MEC: Greer presiona y Ebrard tranquiliza; “Mitos del neoliberalismo”; visita a Slim

José Yuste

José Yuste

Activo empresarial

La siguiente semana, específicamente el martes 21 y hasta el jueves 23 de julio, en México se llevará a cabo una reunión clave de revisión del T-MEC. Los temas ya están sobre la mesa. México le ha planteado a Estados Unidos 13 temas por resolver. Estados Unidos a México, 14. 

Bajo ese contexto, la Casa Blanca comenzó sus presiones acostumbradas bajo el sello de Trump. Ya dictó la línea a seguir: reducir el déficit comercial con México. Greer, su representante comercial, sabe la tonada, y en Aspen Security Forum lanzó el dardo envenenado: EU buscará la manera de reducir el déficit comercial con México.

“Tengo el mandato del presidente de encontrar la manera, en cualquier acuerdo que hablemos con México, de incluir aranceles, cuotas o lo que sea para intentar controlar eso”. 

¡Asústame, panteón!, parece decirle Ebrard a Greer, a sabiendas de que EU ha mantenido aranceles y, aun así, el déficit comercial con México ha seguido aumentando a favor de nuestro país.

Somos economías integradas, ya no hay duda. Y a pesar de que nos impusieron el arancel de 25% a nuestro campeón exportador, el sector automotriz, fueron las exportaciones electrónicas las que necesitaron los vecinos del norte, que están invirtiendo más de 80% de su PIB en inteligencia artificial.

La próxima semana, Ebrard y su equipo cercano, como el subsecretario Luis Rosendo Gutiérrez, lo primero que buscarán es reducir los aranceles de 50% al acero y al aluminio, y de 25% al automotriz. Fortaleciendo la postura de Ebrard aparece el sector automotriz. Armadoras grandes como GM, dirigida por Paco Garza, han planteado parte de la solución: sustituir piezas asiáticas, en particular chinas. Y, claro, vendrá el escabroso tema de reglas de origen, donde EU, instalado en la locura proteccionista, quiere un contenido nacional muy a su favor, olvidándose de la región competitiva que somos. Así comenzará la siguiente semana la revisión del T-MEC. Lo bueno: el equipo mexicano ha tomado varias provisiones.

LIBRO SOBRE LOS MITOS DEL NEOLIBERALISMO

El neoliberalismo fue utilizado desde los años ochenta como seudónimo de libre mercado, dejando a su suerte a toda la población con escasos recursos expuesta a monopolios y acumulaciones de capital sin la intervención mínima del Estado. Y fue con el expresidente López Obrador cuando de plano el concepto de neoliberalismo fue seudónimo de productor de pobres, o sea, el enemigo a vencer.

Javier Guzmán Calafell, economista por la UNAM, Lovaina y Yale, y quien fuera subgobernador del Banco de México, se da a la tarea de escribir un libro con lenguaje accesible (lo cual ya es mucho para un economista), buscando desentrañar lo que en realidad es el neoliberalismo y cómo se transformó en doctrina.

El libro, bajo el sello de Ariel, es sugerente desde la portada, ¿ignorancia o manipulación?, cuando se refiere a cómo los políticos utilizan el concepto del neoliberalismo. Y se va a los orígenes, con economistas liberales como Friedrich Hayek y Milton Friedman. Pone el antecedente del Coloquio Lippmann, en 1938, cuyo objetivo era reformar el liberalismo, y después de la Sociedad Mont Pelerin. Y claro que llega a los regímenes de derecha y dictatoriales, como el de Pinochet en Chile. O, después, el inglés de Margaret Thatcher, donde el concepto de Estado se encontraba acotado por el Estado de derecho. Explica el gobierno de Ronald Reagan con los Reaganomics. Y, a últimas fechas, el de Javier Milei.

El libro de Guzmán Calafell sí desmitifica los conceptos neoliberales, pero también hace alusión a cómo lo han utilizado los distintos regímenes conservadores. De lectura sencilla. Ameno y para todo público.

EL PRESIDENTE Y EL EMPRESARIO

El presidente panameño, José Raúl Mulino, decidió visitar en su casa al empresario Carlos Slim. Acompañado de su esposa, Maricel Cohen; el canciller Javier Martínez Acha, el ministro de Comercio, Julio Moltó, Mulino fue a ver al empresario mexicano que tiene varios intereses económicos en Panamá. Slim participa con su constructora FCC en proyectos de infraestructura. Con Claro Panamá en telecomunicaciones, aunque ya la vendió en 200 millones de dólares a Liberty Latin America LTD. Y es que Slim se ha diversificado. Más allá de la joya de la corona, América Móvil, ha entrado fuerte a energía, infraestructura, y no suelta su brazo financiero. Y si es invitado por el mismo presidente panameño a invertir…

Salimos unos días de vacaciones de verano. Regresamos a escribir el lunes 3 de agosto.