Amador: deuda y déficit van bien; Fobaproa: no queda ninguno

José Yuste

José Yuste

Activo empresarial

En los últimos días, ha habido una crítica al paquete presupuestal acerca de si la reducción del déficit fiscal no es tan rápida como se necesita. O de si la deuda pública sigue creciendo con riesgo de que perdamos el grado de inversión. 

Al respecto, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, nos dice que tanto el nivel de déficit fiscal como el de la deuda para 2027 van acorde con lo exigido por las agencias calificadoras. El déficit fiscal respecto del PIB bajará de 4.1% a 3.9 por ciento. Algunos analistas quisieran ver un mayor saneamiento, pero Edgar Amador recuerda que ya se ha hecho un ajuste, el mayor en las últimas décadas, de 1.5 puntos del PIB, y con el de 2027 será un ajuste en tres años de 1.8 puntos del PIB.

Va en línea con llegar a 3% de déficit fiscal/PIB.

En cuanto al nivel de deuda neta, en efecto, va a crecer a 55% del PIB. La relación deuda/PIB fue de 51% en 2024 y sí está aumentando a 55% para 2027.

Ahí, Amador recuerda que esta escala de deuda es menor que el de muchas otras economías con el mismo nivel de desarrollo, incluso dentro de la OCDE. Pone como ejemplo Brasil, con un nivel de deuda/PIB de 90 por ciento.

Y se defiende argumentando que sí se tendrán mayores ingresos gracias a las nuevas medidas fiscales de evitar la evasión y elusión, al ir contra las factureras. En México se convirtió en deporte nacional. Que ocho de cada diez empresas declaren casi en ceros quiere decir que hacían trampa: deducían más de 97 por ciento. Y ahí es donde el SAT va a cobrar a las grandes empresas de manera automática. Se espera recuperar 140 mil millones de pesos por estas nuevas medidas.

CAMPANAZO EN NASDAQ

Se puso bueno en Nueva York. Directivos bursátiles mexicanos, como los de la Bolsa Mexicana de Valores, estuvieron acompañando al cónsul mexicano para el campanazo en el Nasdaq. ¿La razón? Se celebraron los 200 años del Consulado Mexicano en Nueva York, encabezado por Marcos Bucio Mújica, quien dio el campanazo de inicio de operaciones rodeado por Jorge Alegría, director de la Bolsa Mexicana de Valores. Pero también por María Ariza, directora de BIVA. Ahí estuvo Álvaro García Pimentel, presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles. Y David Razú, director de Afore XXI-Banorte.

NO SON LOS BANCOS RESCATADOS

Eran 17 bancos los que entraron en el salvamento bancario de los años noventa. Todos traían fuertes carteras vencidas derivadas del alza de más de 100% en los créditos que se vino con la devaluación de diciembre de 1994.

Esos 17 bancos fueron los rescatados por el Fobaproa. Pero, hoy en día, de esos 17 bancos no queda ninguno igual. Ni siquiera Banorte, que mantiene el mismo grupo inversionista, hoy liderado por Carlos Hank, porque el banco ya cambió su composición por completo.

Ni se diga de Bancomer, que se transformó desde hace décadas en BBVA, hoy liderado por Eduardo Osuna, encabezando el sistema bancario.

Tampoco existe Serfin, pues desde hace décadas se vendió a Santander, uno de los bancos fuertes del sector bancario, hoy encabezado por Felipe García.

De Banamex sólo está el nombre (que bien vale), pero la composición y accionistas son totalmente distintos. Primero pasó a manos de Citi. Y ahora regresó a manos mexicanas con Fernando Chico Pardo.

HSBC, hoy, es un banco mexicano, pero con matiz internacional, liderado por Jorge Arce. Nada tiene que ver con el Fobaproa ni con lo que fue Bital en su momento.

Scotiabank, hoy encabezado por Pablo Elek, tampoco tiene nada que ver con lo que fuera banco Inverlat.

Esa cartera del Fobaproa se quedó en las anteriores instituciones. Hoy, los bancos se capitalizaron, mantienen un sector bancario renovado que está listo a prestar más. Por eso, Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México, dice que las actuales instituciones no tienen nada que ver con los bancos rescatados. Los nuevos bancos compraron los anteriores, los han capitalizado y modernizado.

CONDUSEF, CUIDADO CON APLICACIONES

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), presidida por Óscar Rosado, hace su trabajo: alerta sobre mensajes SMS o correos electrónicos o llamadas o enlaces engañosos para que las personas descarguen una aplicación de fraude. Tenga mucho cuidado. No abra esos mensajes, correos o no haga caso de las llamadas. Si tiene una duda, usted entre a su aplicación o vaya al banco. Pero no abra las falsificaciones.