#MeToo

Cada diciembre, desde 1927, la revista Time nombra a la persona del año, distinción otorgada a quien más marcó dicho ciclo, para bien o para mal. El presente 2017, Time eligió a las mujeres que han denunciado acoso laboral, rompiendo en Estados Unidos el silencio sobre los abusos sexuales, abriendo una grieta en la sociedad machista y misógina, lanzando un movimiento para denunciar tales abusos que afectan sin distinción de clases, de razas y de profesiones en prácticamente todos los rincones del mundo
 

La portada de Time incluye, entre otras, a la cantante Taylor Swift y a una trabajadora agrícola mexicana, bajo el seudónimo de Isabel Pascual.

El anuncio de la persona del año fue dado a conocer en el programa Today, de NBC, donde el anfitrión, Matt Lauer, fue despedido la semana anterior acusado de abuso sexual. El pasado octubre surgió espontáneamente el movimiento #MeToo, en respuesta al tuit de la actriz y activista Alyssa Milano: “Si te han acosado sexualmente, escribe Me too. El hashtag fue tuiteado casi un millón de veces en apenas 48 horas. El movimiento #MeToo fue fundado por la activista Tarana Burke en Twitter, hace una década, para crear conciencia sobre la violencia sexual. Time reconoce el movimiento generado tras las numerosas acusaciones de acoso sexual en prácticamente todos los estratos sociales, causando con su indignación efectos inmediatos y contundentes, incluyendo también a hombres que han decidido romper el silencio narrando sus propias historias. Dicho movimiento de rechazo se fortalece por día con creciente irritación social, directores de empresa han sido destituidos, magnates depuestos, íconos avergonzados, incluso mediante acusaciones penales. La campaña #Me Too —Yo también— se ha hecho viral en redes sociales, ocasionando que miles de personas a nivel global hayan decidido referir sus propias experiencias de agresión y abusos.

Las conmocionantes revelaciones del pasado 5 de octubre en The New York Times exponiendo al todopoderoso productor de Hollywood, Harvey Weinstein, causaron revuelo. El cineasta acumuló, durante las últimas tres décadas, acuerdos monetarios fuera de tribunales con ocho distintas mujeres que lo inculparon por abuso sexual, al tiempo de otros casos más en que no fue denunciado. Weinstein, cofundador de la afamada productora Miramax, citaba, con distintos pretextos, a actrices y a aspirantes, las más de las veces en habitaciones de hoteles, donde se lanzaba al asalto sexual. La actriz y directora Asia Argento, junto con otro par de víctimas de Weinstein, decidieron denunciarlo por violación, provocando que alrededor de 40 mujeres, también abusadas por el productor, le confiaran a The New York Times no haber reportado los delicados hechos ante la autoridad por carecer de testigos, por temer represalias y, principalmente, por sentirse avergonzadas. Weinstein: “Reconozco que la manera en que me he comportado con colegas en el pasado ha causado mucho dolor y me disculpo sinceramente”. Entre las actrices que denunciaron a Weinstein por acoso y abuso sexual destacan Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Ashley Judd, Rosanna Arquette y Rose McGowan. Weinstein fue despedido de Miramax por la Junta de Directores. Anteayer, día de la aparición de Time, seis mujeres demandaron a Weinstein ante un juzgado federal de Nueva York, alegando que sus estratagemas y las de sus colaboradores para encubrir abusos sexuales suponen una organización delictiva.

El efecto Weinstein desató una serie de denuncias que van desde manoseos hasta violaciones entre figuras del espectáculo y la política. El caso más sonado es el del laureado actor Kevin Spacey, imputado al menos por 24 hombres por conducirse como depredador sexual. Spacey fue despedido fulminantemente de la serie House of Cards y enviado al congelador hollywoodense. El célebre Dustin Hoffman fue inculpado por haber tocado sin consentimiento a una menor de 17 años, hace 32 años. Resalta la denuncia de la actriz Bette Midler al periodista Geraldo Rivera por haberla manoseado al entrevistarla en 1970.

El tema del acoso sexual se activó al arribo del 15 veces acusado por tales hábitos, Donald Trump. Añadamos a George Bush padre, aficionado a nalguear mujeres al sacarse fotografías. Renunciaron al Congreso estadunidense el veterano demócrata de 88 años John Conyers y el senador demócrata Al Franken por, supuestamente, tocarle los pechos a una periodista durante un viaje, mientras dormía, en 2006. En Gran Bretaña renunciaron el secretario de Defensa, Michael Fallon, así como el legislador Carl Sargeant, quien posteriormente se suicidó.

La catarsis relativa al acoso sexual corre el inminente riesgo de salirse de contexto, arruinando la trayectoria profesional y la vida misma de inocentes señalados.

Temas: