Justicieros vs. Malhechores
La débil memoria convierte lo redundante en inédito. Impresiona —como si no existiera precedente— el calcado discurso del funcionario entrante, fustigando la fallida gestión de su predecesor —máxime si representa a un partido contrario— prometiendo ejercer el cargo con absoluta lealtad, capacidad, transparencia y honestidad, y cuando es procedente, dispuesto a que de no ser así, la nación se lo demande.
Trama en la que el funcionario que llega es el justiciero, el que se va es el malhechor y los ciudadanos no pasamos de ser mera comparsa.
Propio de la más primitiva y salvaje sociedad, los nuevos delegados del Distrito Federal se vieron precisados a asumir su encargo electoral entre desvencijadas y saqueadas instalaciones. Indigna constatar cómo entidades del gobierno impunemente desmantelan oficinas y equipo de cómputo, desaparecen material, expedientes y archivos. Supuestamente en cada una de las 16 delegaciones funciona una Contraloría dependiente del contralor general del DF, encargado principalmente de combatir actos de corrupción. Este vandalismo oficinesco da pauta a recelar sobre el otorgamiento de permisos irregulares, pago de obras inexistentes, proliferación de antros, presencia de ambulantaje, prostitución, etcétera.
La delegada de Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, protesta: “Me dejaron un desmadre, no me han entregado ni siquiera las finanzas de la delegación. Dejaron una delegación enojada”. Aprovecho para desahogar la frustración de inquilinos y automovilistas que transitan por Masaryk, dispendiosa e infuncional, obra inconclusa cuyos señalamientos viales parecen corresponder más a la mala fe que a la estupidez.
El delegado de la Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, cuya gestión será tarjeta de presentación para contender por la jefatura de Gobierno del DF, reveló la existencia de 40 mil ambulantes que representan ingresos de ocho millones 200 mil pesos diarios a favor de 80 líderes de comerciantes informales. Contorno principal del narcomenudeo, robo de autos y extorsión empresarial. Cada vehículo del destartalado parque vehicular, supuestamente consume 10 mil pesos mensuales de gasolina. El 20% del personal es aviador y otros más checan entrada y se retiran, hasta los muertos cobran. La demarcación está “en situación de desastre, de un saqueo infame y en quiebra económica y moral”.
En cuanto a otras delegaciones. Atzcapotzalco, proceso de entrega hostil, inconsistencias en el gasto público, inoperante y sin materiales. Tláhuac, sin recursos económicos ni equipo, se llevaron hasta los clips y engrapadoras. Xochimilco, internet y cableado dañados, archivos alterados e instalaciones deterioradas, con deuda millonaria, “estamos fritos”. Tlalpan, la delegada Claudia Sheinbaum solicitó auditar las áreas de Obras y Administración, además de presentar denuncia formal por saqueo. Magdalena Contreras, sin materiales ni liquidez y equipo para realizar obra pública, sin siquiera fondos para emergencias. Milpa Alta, “dejaron los despachos vacíos”. Al respecto la secretaria de Gobierno del DF, Patricia Mercado, declaró: “El saqueo nos sorprende a todos”, las administraciones salientes tendrán que responder a las acusaciones ante la Auditoria Superior de la Federación. ¿Será?
Sorprendió el entrante gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez al denunciar que el estado arrastra un déficit presupuestal sin precedente y un gasto corriente insostenible, participando la emisión de un decreto para alcanzar orden y austeridad. “Se enterrará la corrupción para siempre”. Acudo al término “sorprendió”, porque la impresión generalizada es que el gobernador saliente, José Calzada, hizo un estupendo gobierno, por algo hoy es secretario de la Sagarpa.
El nuevo alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, acusa a su antecesor, Ramiro Hernández, de irresponsabilidad financiera y mal manejo presupuestal, con un sobregiro mayor al gasto presupuestado para 2015. “De entrada implica un desvío de recursos… y nosotros presumimos que esto representa la comisión de un delito”.
El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez, ordenó realizar una auditoría exhaustiva a la administración saliente de Rodrigo Medina, con sed de justicia, sin afán de venganza. “Hemos encontrado la casa sucia, las columnas destruidas, fugas por muchas partes, el techo cayéndose en otras y para acabarla de fregar hipotecada… hay que mandar a volar la idea de que los políticos están por encima de la gente. Hay que bajarnos los humos… se les acabó la fiesta a los bandidos, que no se hagan ilusiones, se acabaron los moches y las transas, si quieren lana háganla por la buena”. El flamante gobernador anunció un agujerón financiero que podría sobrepasar los ¡100 mil millones de pesos!
Afrenta al buen gobierno proveniente del mismo gobierno. ¿Cumplirán sus promesas los justicieros de hoy o ellos también se convertirán en los malhechores de mañana? De ser así, los ciudadanos actuaremos tratando dejar de ser comparsa.
