Cuatro campeones, dos boletos a la final

Señoras y señores, el campeonato mundial entra en la fase de semifinales. Los candidatos al título son cuatro campeones del mundo, cuatro selecciones que han ganado la Copa Mundial de la FIFA.

Una de las semifinales la disputarán Inglaterra contra Argentina y la otra Francia contra España. Ambos partidos prometen ser muy parejos, muy difíciles y muy controvertidos.

Francia es un equipo muy fuerte al ataque y llega en un gran momento a las semifinales. Didier Deschamps ha logrado sacar lo mejor de Ousmane Dembélé, a quien durante mucho tiempo acusaron de ser egoísta y de jugar sólo para él. Sin embargo, con la selección ha aparecido en los momentos clave.

La gran figura francesa es Kylian Mbappé, un futbolista que sabe jugar para el equipo y cuyo principal objetivo es marcar goles, y vaya que lo sabe hacer. Michael Olise ha sido una de las revelaciones del torneo. Juega por la banda derecha, es peligroso, joven e inteligente. Del otro lado aparece Désiré Doué. 

El mediocampo francés no es tan dominante y la defensa tampoco luce tan sólida. El portero tampoco es un crack. La principal fortaleza de Francia está en su delantera.

Ahora Francia tendrá enfrente a España.

España es un equipo mucho más conjuntado que Francia. Su futbol no gira alrededor de figuras, sino del trabajo colectivo. Tiene una defensa muy sólida. Pau Cubarsí y Aymeric Laporte han hecho un gran trabajo, especialmente el primero. El portero, Unai Simón, únicamente ha recibido un gol en el torneo, anotado por Suiza en cuartos de final. Además, España suma once goles y su gran fortaleza está en el mediocampo.

Rodri ha disputado un Mundial extraordinario y ha sido uno de los mejores jugadores españoles. Pedri ha tenido algunos altibajos y, cuando no ha estado, Dani Olmo ha respondido con un desempeño sobresaliente. Es un futbolista que hoy no puede quedar fuera de la alineación. Es el enlace con Lamine Yamal y quien abre espacios para que el joven extremo genere peligro. Lamine debe buscar más la banda y explotar su desequilibrio, como lo hizo en la Eurocopa y como lo hace con el Barça.

Por el otro costado aparece Nico Williams, un auténtico puñal por la banda izquierda. Si Yamal y Williams tienen una buena actuación, abrirán a la defensa francesa para que Oyarzabal, Merino o incluso Pedri puedan aparecer con opciones de gol.

Si Pedri no funciona, Luis de la Fuente ha encontrado en Fabián Ruiz al reemplazo ideal. Lo demostró en el partido frente a Bélgica. España suele ser el equipo más sólido en defensa, el mejor organizado en el campo y uno en el que todos saben perfectamente a qué juegan.

Francia no va a arrasar a España. Será un partido cerrado, intenso y complicado. Además, España ha derrotado recientemente a Francia en la Eurocopa y en otros juegos importantes. Será una de las semifinales más atractivas de los últimos mundiales.

Por el otro lado aparecen Inglaterra y Argentina.

Inglaterra es un equipo peligroso por arriba y físicamente incansable. Ha tenido dos jugadores determinantes: Jude Bellingham, jugando incluso más adelantado que en el Real Madrid, y Harry Kane, un delantero contundente y de enorme capacidad goleadora.

Además, cuentan con Anthony Gordon, recientemente fichado por el Barcelona. Es un extremo izquierdo que abre muy bien la cancha y genera profundidad constantemente. El portero Jordan Pickford ha tenido un Mundial extraordinario, al igual que su línea defensiva, integrada por jugadores altos, fuertes y decididos.

Argentina, por su parte, se defiende muy bien y cuenta con un gran arquero como Emiliano Dibu Martínez. Tiene centrales muy sólidos y posee a uno de los mejores futbolistas de la historia: Lionel Messi. Sigue siendo determinante. Tiene gol, asistencia y una capacidad única para decidir partidos. Su sola presencia le da confianza al equipo e intimida al rival. 

En el último partido aparecieron Julián Álvarez y Lisandro Martínez con actuaciones destacadas. Argentina tiene futbolistas capaces de generar peligro constantemente y de marcar diferencias en ataque.

Se espera un gran duelo, siempre y cuando no exista una nueva polémica arbitral. Inglaterra contra Argentina es un enfrentamiento histórico. Basta recordar el Mundial de 1986, cuando Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en el estadio Azteca con dos goles inolvidables de Diego Armando Maradona: uno con la mano y otro dejando atrás a cinco ingleses, considerado por muchos como el mejor gol en la historia de los Mundiales.

Inglaterra sabe que será un partido muy complicado porque conoce perfectamente el estilo argentino. El equipo de Lionel Scaloni es difícil de vencer, pero no imposible.