México visto desde Washington
“El presidente Trump, dice Mercedes Schlapp, entiende perfectamente que hay que parar la entrada de drogas a Estados Unidos”.

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Washington DC, 8 de febrero.– En el foro sobre narcoterrorismo en el que estuve esta semana en Washington, organizado por la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), uno de los más importantes centros de operación y apoyo de Donald Trump y del partido republicano, donde pudimos hablar con muchos personajes importantes de ese movimiento respecto a la relación de Estados Unidos con México en el ámbito.
Una de ellas es Mercedes Schlapp, que fue directora de comunicación estratégica de la Casa Blanca con George W. Bush y en el primer gobierno de Trump. Su esposo, Matt Schlapp, es el presidente de la Unión Conservadora Estadunidense, fue el director de estrategia política con Trump y encabeza una de las principales consultoras privadas que trabajan con la Casa Blanca. Esto es parte de lo que nos dijo Mercedes Schlapp, muy cercana además al secretario de Estado, Marco Rubio.
“El presidente Trump, dice Mercedes, entiende perfectamente que hay que parar la entrada de drogas a Estados Unidos. Es una prioridad, porque hemos visto miles de muertes aquí en Estados Unidos y bajo el presidente Biden no se hizo nada para tratar de controlar la seguridad en la frontera. No hicieron nada para parar a los narcotraficantes. Éste es un momento clave en nuestras naciones, para promover la seguridad en México y la seguridad en Estados Unidos. Pero hay que hacerlo unidos, no podemos hacerlo separados.
“El secretario Marco Rubio, continúa Schlapp, entiende perfectamente que la relación con México es muy importante en la lucha contra los narcotraficantes. Para él, es una prioridad no permitir que los narcotraficantes dominen la economía en países como México. El presidente Trump en Venezuela decidió que había que destruir las lanchas que transportaban drogas para no permitir que entraran al país y eso es lo que vamos a hacer. Está tomando acciones militares. Lo estratégico es saber que esto es una guerra contra estos terroristas y es la prioridad. No se plantea entrar militarmente a México, sino buscar la manera de destruir a estos cárteles que, como sabemos, han hecho tanto daño en tantas comunidades, en tantas familias.
“Yo creo, dice la exdirectora de Estrategia de Comunicación de la Casa Blanca, que éste es el momento de hacer crecer la relación con México, de buscar la manera de también decirle al gobierno mexicano que tiene que hacer más, que no pueden quedarse en el medio, que hay que hacer más en la cooperación con los Estados Unidos, para terminar con estos narcotraficantes.
“El problema, concluye Schlapp, es que todavía los cárteles tienen poder en muchas regiones de México. Matan, asesinan a políticos, dominan las comunidades y amenazan a personas. Y entonces, claro, las personas tienen miedo, no quieren meterse en esta lucha contra los narcotraficantes. ¿Hasta qué punto vamos a seguir permitiendo esto? Lo que sí sabemos es que el presidente Trump no tiene miedo, él quiere acabar con los narcotraficantes. Él decidió llamar a estas organizaciones como terroristas. Y entonces hay que poner sanciones, hay que derrotarlos porque ya se han organizado en muchos países, pero aquí en Estados Unidos no vamos a permitir que entre la droga”.
Hasta ahí parte de la plática con Mercedes Schlapp. Hablamos también con el coronel retirado del ejército estadunidense Sergio de la Peña, que fue subsecretario de Defensa para el hemisferio occidental en el primer gobierno de Donald Trump y jefe de división del Comando Norte. Conoce particularmente bien México porque el coronel De la Peña nació en Chihuahua. Es interesante porque la suya es una visión de la colaboración desde el ángulo militar.
“Cuando establecimos la Dirección de Asuntos Internacionales en el Comando Norte, me dijo el coronel De la Peña, el nivel de cooperación que teníamos era tremendo. Y pienso que la manera en cual se utilizan las Fuerzas Armadas en México es una determinación del gobierno mexicano. Pero pienso que se puede hacer mucho más, no sólo con la Sedena, sino también con la Semar, como lo hemos hecho en el pasado. Y pienso que eso se está llevando a cabo en este momento.
“Es esencial, afirma De la Peña, que eso se lleve a cabo, que continúe porque hay que controlar estos grupos delictivos, porque ya no se trata sólo del narcotráfico, ahora vemos que son muchos negocios, se trata de tráfico de personas, de contrabando de combustible, se trata del aguacate, de los limones, de terrenos, de todo tipo de cosas. Y cuando se fortalecen estos grupos tienen influencia política. Y, obviamente, ésa es una de las preocupaciones que ha mencionado en muchas ocasiones el presidente Trump, porque él sabe que este dinero no se queda solamente entre los grupos delictivos, sino que compra influencia política.
“Por eso, insiste De la Peña, mientras haya esa protección, la corrupción corrompe todo y causa todo tipo de daños, que tienen segundos y terceros efectos. Todo esto se tiene que atacar, porque si no hay seguridad en México, la inversión será menor. Necesitamos ver una colaboración más amplia para que en ambos lados de la frontera empecemos a desmantelar estos grupos”.
Le pregunté al coronel De la Peña si veía viable que México y Estados Unidos pudieran hacer operativos conjuntos en territorio mexicano. “El presidente Trump, sostuvo, constantemente ha indicado que él favorece tener más colaboración, incluyendo el uso de las fuerzas militares de Estados Unidos. Tiene que haber un acuerdo por parte del gobierno de México con el de Estados Unidos para ello, pero todo está dentro del marco de lo posible”.