La ola que se avecina
Para Kelly Sims, la alerta es que “los países que más carbono emitan en el futuro probablemente sean los países en desarrollo como Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica, que enfrentan la hercúlea tarea de sacar a millones de personas de la pobreza, al mismo tiempo que se adaptan las duras realidades del cambio climático”.
Para entender por qué Estados Unidos y la Unión Europea presionan a México por su política energética, es necesario saber que los países en desarrollo, como el nuestro, apuestan por modelos económicos tan contaminantes que generaremos una segunda ola de carbono que echará por tierra todos los avances contra el calentamiento global.
Sin duda, es una gran disyuntiva el sacar a más personas de la pobreza y recurrir a modelos basados en combustibles fósiles.
En el caso de México, nada tiene que ver con vulnerar la soberanía, sino con el modelo energético que planea el actual gobierno, tan agresivo para el ambiente como lo fue el usado en el milagro chino, que contaminó gravemente el planeta por 20 años y que mantuvo a sus ciudadanos viviendo bajo nubes de metales pesados.
La refinería de Dos Bocas y el modelo no funcional de la CFE que se pretenden son, por eso, dos afrentas a los intentos del mundo por resolver el tema del calentamiento global. Hay gobernantes que ni entienden ni escuchan.
Pero, en este dilema, las empresas deben dar un paso adelante y poner el foco en las mipymes y en la banca. No pueden seguir financiándose proyectos o negocios que tengan un impacto en el medio ambiente.
En el caso de las grandes compañías, nacionales y globales, tienen dos rutas, el Pacto Mundial y los ESG (por sus siglas en inglés), basados en la sustentabilidad del negocio, del cual depende si son aptas para recibir financiamiento.
El tema es de tal magnitud, que es necesario traer aquí el extraordinario estudio de Kelly Sims Gallagher, asesora de Barack Obama en temas científicos, entre otros cargos, publicado para la revista Foreign Affairs, del ITAM.
Desde la revolución industrial, los países enviaron al ambiente un billón y medio de toneladas métricas de dióxido de carbono. Las mayores emisiones acumuladas corresponden a EU, Europa, China y Rusia, países y región que ahora son prósperos y que pueden invertir en políticas de reducción de emisiones ambiciosas para mediados del siglo XXI.
Para Kelly Sims, la alerta es que “los países que más carbono emitan en el futuro probablemente sean los países en desarrollo como Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica, que enfrentan la hercúlea tarea de sacar a millones de personas de la pobreza, al mismo tiempo que se adaptan las duras realidades del cambio climático”.
De acuerdo con su estudio, estos países, a los que posteriormente agrega a México, generarán una “segunda ola de emisiones”, creando una disrupción de los avances alcanzados, al grado de echar por tierra el cambio climático.
Kelly Sims es directora del Laboratorio de Política Climática en Fletcher School de la universidad Tuft y ha escrito varios libros sobre el tema.
Coincido con su planteamiento de que las economías desarrolladas y los organismos financieros internacionales —que deben transitar al financiamiento verde— deben esforzarse en financiar a las naciones en desarrollo para que sus estrategias de crecimiento opten por las energías limpias y no resulten en un fracaso ambiental que lamentará el mundo y los que lo habitamos.
México es cuestionado por premiar el uso de la gasolina y la promoción de una estrategia energética que resultará altamente contaminante y peligrosa para los mexicanos y el mundo.
Debe presionarse a México tanto como se pueda, porque no será el actual Presidente el que viva las consecuencias, sino los gobiernos sucesivos y los mexicanos. Esto no implica, tampoco, que los otros países ni las empresas se desentiendan de su gran responsabilidad.
Celebro las marchas de madres y mujeres; lamento lo que las motiva, la desaparición, el asesinato de hombres y mujeres de bien. Morena gobierna, Morena es responsable; confesó que cuida a los criminales.
