Elección judicial no es democracia
Usted, lector, dirá por qué tanto escribir sobre la llamada reforma judicial. La respuesta es simple: sigue siendo el más grave error que marcará generaciones y el sofocamiento de la democracia.
Las declaraciones del expresidente Ernesto Zedillo han sido motivo de críticas desde Morena y la Presidencia, sin embargo, pone en el centro un tema toral: ningún mexicano puede negar que la desaparición de instituciones autónomas, incluido el Poder Judicial, lleva a otro destino que no sea la concentración de poder, la pérdida de libertades, la desconfianza como país y la vulneración ante el crimen organizado.
En las críticas del morenismo se busca una contradicción entre su reforma que modificó al Poder Judicial y la Corte Suprema en 1994 y la que se pretende por el gobierno mexicano, la cual está impugnada.
La reforma “Zedillo” fue consensuada con integrantes del Poder Judicial, investigadores de la UNAM y la oposición. No fue un golpe de Estado. La promovida por el gobierno de México fue explicada por su representante ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: se realizó sin un diagnóstico.
Usted, lector, dirá por qué tanto escribir sobre la llamada reforma judicial. La respuesta es simple: sigue siendo el más grave error que marcará generaciones y el sofocamiento de la democracia. Nadie quiere comerciar con un país sin un sistema judicial autónomo.
Decir que los juzgadores que se amparan contra la reforma detienen la democracia es mentira. La democracia se mide por elecciones libres y contrapesos al Ejecutivo. Y eso ya no habrá.
En el reporte sobre empleo realizado por la división Research del banco BBVA se indica que la reforma judicial de Morena fue una de las causantes de la mayor caída del empleo en 27 años. En diciembre pasado se perdieron alrededor de 400 mil.
El estudio atribuye la desaceleración del empleo “a una combinación de factores. Entre los internos destaca el impacto de la reforma judicial sobre la inversión, mientras que, en el ámbito externo, sobresale la prolongada contracción del sector manufacturero en Estados Unidos durante el año pasado, así como los riesgos asociados al gobierno entrante del presidente electo Donald Trump, quien ha anunciado medidas que podrían afectar el mercado laboral en ambos países”.
Contrario a la narrativa oficial, se espera que el crecimiento del empleo en 2025 se mantenga débil. Pero también las inversiones extranjeras directas, como advierte el sector empresarial.
Se preguntará por qué un gobierno tomaría una decisión que va a generar empobrecimiento por diversos efectos. Aquí sólo puede sospecharse, como Zedillo advierte, que existe la convicción del gobierno actual de limitar las libertades y derechos, dado que los desaparecidos organismos autónomos contrapesaban a la Presidencia, y busca transformarse en su nombre —el de usted, ciudadano— en un régimen autoritario.
A México le aquejan muchos males. La falta de democracia acentuará la falla sistémica: no elecciones libres, cooptación del Poder Judicial, que resolverá siempre en favor del gobierno y en perjuicio de las empresas globales y nacionales; connivencia de miembros del partido con el crimen organizado y otros.
Se avizora un nuevo capítulo en la defensa de la independencia del Poder Judicial. Ahora, por incumplimiento de las garantías ofrecidas por Morena de que no se tocarían los derechos de los trabajadores, dado que les bajarán sus salarios, los 32 Circuitos Unidos estarán lanzándose al paro nacional en defensa de sus legítimos derechos.
Este lunes se antoja el epicentro de todos los males. Funcionarios de Morena a nivel municipal están renunciando a sus cargos por la advertencia que formalizó Marco Rubio, el entrante secretario de Estado.
Dijo lo que los mexicanos saben y sufren. Que el crimen transnacional, protegido por políticos de alto y bajo nivel, gobiernan territorios. Congresistas republicanos, nos cuentan, tienen una lista de familias políticas. Van por ellas.
