Disolución de la Corte alista contención extranjera

Las elecciones de junio próximo se definirán por la viabilidad de las propuestas de las candidatas para resolver el problema de la violencia generalizada, las desapariciones y las vinculaciones de integrantes de Morena y miembros del gobierno federal con el crimen ...

Las elecciones de junio próximo se definirán por la viabilidad de las propuestas de las candidatas para resolver el problema de la violencia generalizada, las desapariciones y las vinculaciones de integrantes de Morena y miembros del gobierno federal con el crimen organizado, como lo han documentado las agencias estadunidenses, las cuales se manejan con tal margen de libertad que en breve nos enteraremos de una nueva serie de nombres vinculados a las mafias.

Pero también de las descripciones de rutas para construir un México viable, moderno, abierto al desarrollo con base en la nueva realidad mundial y sacarlo del estancamiento en el que se encuentra. Esta inserción en el juego mundial, por supuesto que no puede prosperar sin Estado de derecho, y la propuesta de disolución de la Suprema Corte y el sometimiento de los juzgadores al Ejecutivo es la señal para que los capitales se vayan frente a un régimen autoritario y sin equilibrios.

Esa propuesta fue la que el senador Ricardo Monreal logró desbaratar en su momento, luego de una ruta de traiciones internas, porque vio que sería la puerta para el desfondo de los votos de Morena.

Como nunca en la historia electoral, candidatos oficialistas ofrecen dinero a los indecisos de manera abierta: pensiones a mayores de edad, becas a jóvenes, etcétera. La incógnita es el origen de ese dinero. Suponemos que se trataría de dinero público, pero no se han aumentado los impuestos que soporten ese caudal “a fondo perdido”, es decir, no recuperable.

La hipótesis es que esa estrategia no le está alcanzando a Morena porque en las últimas mediciones de desempeño del gobierno federal hay un desplome en la eficacia en la reducción de la violencia, la criminalidad de alto impacto, las desapariciones, especialmente de jóvenes e infantes, y la pérdida de territorios ahora en control del narcotráfico.

La presencia de grupos armados, con uniforme de campaña y armamento, no es una cosa menor, porque puede representar un desafío al Estado mexicano, si grupos paramilitares se alían con el narcotráfico con fines políticos. Entonces la seguridad interior estará bajo amenaza, al igual que la probable presidenta y las Fuerzas Armadas no tendrán otra opción que enfrentarse a bandas paramilitares. No hay que descartar una intervención no oficial de las oficinas estadunidenses.

De acuerdo con un documento sobre las amenazas a la seguridad interior de Estados Unidos, elaborado por especialistas del Congreso de ese país, los grupos armados, gracias a las vinculaciones con funcionarios del gobierno federal de Morena, están cambiando su perfil para generar bases sociales, lo que puede abrir una puerta a los grupos extremistas de oriente y convertir a México en una amenaza por la porosidad de la frontera y la corrupción.

Se usa como ejemplo de la pérdida de la capacidad de gobierno y retiro de la autoridad las llamadas narcoantenas en Michoacán, así como los constantes videos de grupos armados, las minas antipersonales y la tolerancia oficial. México y la cercanía oficial con estos grupos está en la campaña a la Presidencia de Estados Unidos.

A lo anterior se suma el diferendo, ya personal, entre la DEA y el jefe del Ejecutivo federal, lo que hace esperar la revelación de más información sobre los vínculos con los grupos criminales.

Destaca que esta crisis de seguridad ya es un tema de atención internacional. El hecho de que el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se haya pronunciado sobre la violencia en nuestro país y las elecciones responde, desde mi opinión, a una gran preocupación internacional que se busca minimizar.

Mujeres, adolescentes y niñas, el país es suyo. Desafíen y rompan el sistema que las invisibiliza. #NiUnaMas

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