Continuidad no es opción para EU
Los republicanos tomaron como una afrenta la resistencia a reforzar la estrategia contra el fentanilo.
Para demócratas y republicanos la continuidad ofrecida por los candidatos del partido mayoritario es un callejón que conduce a presiones económicas y diplomáticas. Dado que las elecciones coincidirán, como ocurre cada 12 años, Estados Unidos hará sentir su peso como nunca en la historia por la amenaza armada que se gesta allende el río.
Reportes de dos agencias de inteligencia de ese país coinciden que los grupos criminales, debido a su capacidad armada, pueden constituir una amenaza para su democracia, porque estarían adquiriendo un perfil de adversarios del gobierno de Morena.
Los reportes hasta hace poco generaban reservas en el Congreso de ese país hasta los lamentables hechos ocurridos esta semana en Chiapas, donde encuestadores de Morena fueron sacrificados en reacción, de acuerdo con reportes periodísticos, por los beneficios que el gobierno federal otorga a una de las agrupaciones criminales.
Los cuerpos de inteligencia nacionales y del vecino ya habían advertido al gobierno federal que la cercanía —ventilada por un reporte del Departamento del Estado— con una de las agrupaciones provocaría represalias de su rival contra funcionarios.
Esto es parte de las recientes preocupaciones puestas en la mesa con la visita de las altas autoridades estadunidenses, para quienes el proceso electoral federal representa el riesgo más alto por la probabilidad de violencia contra candidatos, especialmente a puestos municipales.
La narrativa ha unido a los dos partidos estadunidenses que ven con preocupación una política de continuidad. Y su análisis se basa en lo siguiente:
El gobierno mexicano desmanteló intencionalmente el marco legal que permitía a agentes de la DEA operar —colaborar— en territorio mexicano, dañando la comunicación e intercambio de información con las fuerzas de seguridad nacionales, igualmente preocupadas.
La fotografía del saludo con la madre de un narcotraficante envió el mensaje equivocado, lo que de inmediato motivó una investigación del círculo más cercano en el poder y, el intercambio “informal” de un vocero de las Fuerzas Armadas mexicanas que compartió sus preocupaciones, pero se acordó continuar con el flujo de información para reactivar las detenciones.
Otra de las señales que los republicanos tomaron como una afrenta fue la resistencia a reforzar la estrategia contra el fentanilo.
De acuerdo con Ryan C. Berg, experto del Centro de Estudios Estratégicos y Estudios Internacionales y director del Programa de las Américas del mismo, “se estima que los cárteles controlan casi la mitad del territorio de México, una cifra que podría estar subestimada. Siete de las 10 ciudades con mayor número de homicidios a nivel mundial per cápita se encuentran ahora en México.
“Cuando resta aproximadamente un año de su periodo, los homicidios durante el mandato de López Obrador casi han igualado los ocurridos durante los seis años de su predecesor en el cargo y han superado con creces los del expresidente Felipe Calderón, quien lanzó un desafío frontal a los cárteles que López Obrador ridiculiza como una organización irresponsable”.
De acuerdo con el análisis de C. Berg, la violencia y el tráfico de fentanilo ha tenido impactos negativos para la economía mexicana y para la política exterior de Estados Unidos, por ello la visita de Antony Blinken.
México, que representa aproximadamente una cuarta parte del PIB regional de América Latina y el Caribe, recibió sólo 17 por ciento de toda la inversión extranjera directa en la región en 2022.
Además de su crisis de seguridad e incertidumbre política, México aún tiene que convencer a las empresas extranjeras de que es lo suficientemente estable como para respaldar inversiones a gran escala en sectores estratégicos como el de los semiconductores.
