Cada vez más cerca del derecho al bienestar en la CDMX

El derecho al bienestar es fundamental y, al mismo tiempo, uno de los más complejos de alcanzar, ya que está compuesto por una serie de derechos interrelacionados que buscan asegurar la calidad de vida de las personas. Estos derechos, en conjunto, buscan que las personas ...

El derecho al bienestar es fundamental y, al mismo tiempo, uno de los más complejos de alcanzar, ya que está compuesto por una serie de derechos interrelacionados que buscan asegurar la calidad de vida de las personas. Estos derechos, en conjunto, buscan que las personas puedan vivir con dignidad, salud y prosperidad.

Recientemente, en la Ciudad de México, entró en vigor la nueva Ley del Derecho al Bienestar e Igualdad Social, que sustituye a la antigua Ley de Desarrollo Social para el Distrito Federal. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿qué tan cerca están los capitalinos de alcanzar el verdadero bienestar social?

Entre 2018 y 2022, la pobreza multidimensional en la Ciudad de México, que va mucho más allá de una cuestión de ingresos e incluye acceso a la salud, alimentación, agua potable, servicios de electricidad, educación y empleo, entre otros aspectos, disminuyó de 64.8% a 62.9 por ciento. Aunque también se redujo el porcentaje de población en pobreza extrema, la entidad aún enfrenta importantes retos en todos esos rubros.

Uno de los principales desafíos es garantizar el derecho a la salud para todos los capitalinos, pues el acceso al agua potable es un problema crítico, cuya ausencia en algunas zonas y su contaminación en otras afectan a cientos de personas cada día.

La educación, otro aspecto fundamental, enfrenta problemas de cobertura y calidad, además de deficiencias en servicios básicos, pues, cabe señalar, durante el ciclo escolar 2021-2022 se evaluaron más de 26 mil escuelas sin electricidad y 56 mil sin agua, según la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación.

Situaciones similares se presentan en otros derechos como la seguridad social, la vivienda, la alimentación, el derecho al trabajo y condiciones laborales justas, la participación y la no discriminación, y el acceso a un medio ambiente sano, todos ellos piezas fundamentales del Derecho al Bienestar.

No obstante, la nueva Ley del Derecho al Bienestar e Igualdad Social representa la posibilidad de dar importantes pasos en la lucha contra esas carencias y responder a las necesidades de los capitalinos, pues establece un marco más robusto para disminuir la pobreza, la discriminación y mejorar aspectos como la alimentación, educación, salud, servicios  y espacios públicos, políticas de cuidado, vivienda digna, agua potable, empleo digno y movilidad.

Además, se enfoca en sectores vulnerables, como adolescentes, personas mayores, la población LGBTQ+, personas con discapacidad y personas en situación de calle; y prevé unificar el padrón de beneficiarios de los programas sociales y coordinar el trabajo con diversas instituciones, dependencias y alcaldías, asegurando que nadie se quede atrás.

Con esta nueva ley, la Ciudad de México se mantiene a la vanguardia y pone a México en la lista de países donde se cuenta con una Ley de Bienestar, pues, aunque muchos han implementado legislaciones y políticas que la promueven, no todos tienen una ley específica.

Noruega es una de las naciones que cuentan con una ley específica, la Ley sobre Servicios Sociales en la Administración de Empleo y Bienestar (Lov om sosiale tjenester i arbeids- og velferdsforvaltningen), la cual establece el marco legal para asegurar que los residentes del país tengan lo necesario para cubrir sus necesidades básicas y vivir con dignidad.

La base para garantizar el derecho al bienestar depende del desarrollo de políticas públicas y programas integrales que protejan todos los derechos que lo componen, que asignen recursos suficientes y aseguren una implementación efectiva y, en ello, la Ciudad de México, siempre un paso adelante, se coloca como referente nacional y cada vez más cerca de garantizar dicho derecho a sus ciudadanos.

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