Zonas económicas especiales

En septiembre del año pasado, el presidente Enrique Peña envió una propuesta a la Cámara de Diputados para crear la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales. Esta ley contemplaba una serie de acciones cuyo objetivo era sacar del estancamiento económico y social a ...

En septiembre del año pasado, el presidente Enrique Peña envió una propuesta a la Cámara de Diputados para crear la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales. Esta ley contemplaba una serie de acciones cuyo objetivo era sacar del estancamiento económico y social a gran parte de la población de estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, entre otros.

Desde aquel entonces, en el Partido Verde nos comprometimos a que su aprobación se realizara lo más pronto posible, lo que finalmente se logró en el mes de diciembre por parte de los diputados y, en el mes de abril (de este año), en el Senado de la República.

De esta manera, su promulgación tuvo lugar el pasado 31 de mayo, y hoy, precisamente, entrará en vigor beneficiando a casi 20 millones de mexicanos.

El proyecto de las Zonas Económicas Especiales provocará que las regiones del país donde existe más pobreza, en poco tiempo, puedan comenzar a crecer al mismo ritmo que las más desarrolladas, trayendo empleo formal y bien remunerado a dos de cada tres mexicanos que viven en malas condiciones y que en su mayoría se encuentran en el sur y el sureste del territorio.

Es un hecho que éste ha sido un sexenio que marcará un antes y un después en la vida económica y social del país. Las grandes reformas estructurales que nos han colocado en el rumbo correcto de la democracia y la prosperidad serán las principales herramientas para logar —en el mediano plazo— que los mexicanos vivamos mejor en todos los sentidos.

Sin embargo, estas reformas necesitan que las innovaciones tecnológicas con las que contamos ahora, y las que vendrán en el futuro, sean aprovechadas al máximo para apoyar el desarrollo de los distintos sectores productivos del país, como el energético y las telecomunicaciones.

Por eso es tan importante que todo ello se aplique, particularmente en aquellas zonas que más necesitan apoyos para crecer.

Desde el mes de septiembre pasado, en este mismo espacio destacaba las palabras del Presidente de la República en el sentido de que, con esta ley, México pasaría del asistencialismo al desarrollo incluyente, y no me cabe la menor duda de que así será.

En esta ocasión no se trata sólo de llevar ayudas económicas o en especie a los más pobres, sino de atraer empresas que inviertan en México y ofrezcan ese buen trabajo que tanto necesita la gente.

Hoy en día existen más de tres mil 500 zonas de este tipo alrededor del mundo y, en todas aquellas donde se ha hecho un trabajo con seriedad, como el que se plantea ahora en México, los niveles de desarrollo y crecimiento económico aumentaron de manera muy importante.

Estamos seguros de que lo mismo pasará pronto en todos los estados del sur y del sureste mexicano.

                *Coordinador del GP del PVEM en la Cámara de Diputados

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