República trigarante: orden, amor, moral
Escena número 1:
El entrañable compañero de partido
Julio, 2018.
Ciudad de México.
Cafetería Matisse, colonia Del Valle.
Han pasado apenas unos días del 1 de julio y las presiones se sienten, se alientan, se estimulan.
-¡Allá tú, si es que no asumes que su fuerza es descomunal! —me dice un entrañable compañero de partido.
-Peroooo, es que no has visto de sus decisiones, de la barbaridad que significa la orden que dio a los senadores de Morena respecto a lo de Monreal —le replico, tratando de convencerlo de que sí hay de otra.
-¡No, no hay de otra! ¡O te sometes o te somete! —me responde.
-¡No queda alternativa! —me objeta.
Y, apenas 48 horas después de esta plática, veo —a través de los noticiarios— al entrañable compañero de partido, penosamente humillado, genuflexo, quebrado, suplicándole al caudillo su indulgencia.
¡Le suplicaba al caudillo! Ello, a pesar de que el entrañable compañero de partido logró, en varias ocasiones, que el Consejo Nacional del PRD le aclamara de pie por sus incendiarios discursos en contra.... del caudillo López Obrador.
Escena número 2: La minoría rapaz
Junio, 2018.
Ciudad de México.
Residencia de uno de los integrantes de la minoría rapaz; del más rapaz de la minoría.
Once empresarios de los más poderosos del país esperan a López Obrador. Con una hora de retraso, llega, por fin, el candidato; saludos fingidos, abrazos postizos.
Y ya sentados alrededor de la enorme mesa del comedor, con un ambiente tenso, pues la elección se acerca:
-Queremos decirle, señor candidato —insufla la voz, el más rapaz—, ¡queremos decirle que es el moment..!
-Podría hablar un poco más fuerte —pide López Obrador.
-¡Usted me conoce! —engrosa la voz.
-Sí, le conozco bien —responde el candidato.
-Queremos hacerle unos planteamiento —dice el más rapaz—, ¡creemos que usted puede ayu..!
-Quiero decirles —interrumpe López— que con ustedes, ¡paz y amor! Eso de la minoría rapaz, entenderán, son cosas de la campaña. ¡Una cosa es lo que se dice en la campaña y otra es lo que se hace después! Es más, les propongo que el gobierno, con recursos fiscales, pague el salario de millones de jóvenes para que trabajen en sus empresas, en las de ustedes. ¡Será un subsidio del gobierno a la IP, pero sólo de esta manera los jóvenes aprenderán un oficio!
-¡Queremos decirle que quizá se pue..!
-¡Eso ya lo veremos, ya lo veremos, en su tiempo! —vuelve a interrumpir López.
Así, dos horas en amena charla, y él, como todo un político de la ortodoxia priista, es decir, acordando, negociando (en lo oscurito) con la minoría rapaz, y ésta, satisfecha, casi en éxtasis.
El pie izquierdo en el estribo de la camioneta y con su mano que se introduce por la ventanilla para dar una palmada en el hombro al hombre que le sabe poderoso.
-¡Usted ya pudo observar que todo consiste en mantener coherencia! —masculla, cerca del oído de López Obrador, el más rapaz de la minoría rapaz.
Escena número 3: La cuarta transformación
Julio, 2018.
Ciudad de México.
Invitación:
-Los gobernadores de los estados libres y soberanos que integran la República Mexicana invitan al licenciado Andrés Manuel López Obrador a una trascendente reunión, en donde, juntos, haremos historia.
-Apoyados en las enseñanzas de Hidalgo, de Juárez, de Madero, de Cárdenas y, principalmente, siguiendo los pasos de López Obrador, impulsaremos la presencia del papa Francisco para que, con su graciosa presencia y su infalibilidad, nos ayude en el restablecimiento del orden y la paz. Y, desde luego, para preservar... ¡la condición laica del Estado mexicano!
-En esa histórica reunión, los gobernadores apoyaremos la renovación moral de la sociedad y contribuiremos para que, en lo inmediato, México cuente con una Constitución Moral Republicana.
-Cada uno de los gobernadores nos reuniremos con los enviados especiales de Su Alteza Serenísima, para posibilitar la cuarta transformación del país y, desde luego, para garantizar que el nuevo secretario de Hacienda nos envíe los recursos económicos para el presupuesto de nuestros estados libres y soberanos.
¡Orden, religión, moral!
