A nadie le importa limpiar la corrupción: Vania Pérez
Por falta de voluntad política el SNA no está funcionando.

Ivonne Melgar
Retrovisor
A 12 días de concluir su gestión como presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), Vania Pérez Morales advierte: “Estamos en el peor momento de la historia, porque no hay protección para los denunciantes de los grandes casos”.
Después de un año en el cargo y de atestiguar indolencia y extorsión entre integrantes de un Comité de Participación Ciudadana que, con su salida, dejará de tener quorum legal para sesionar, corriendo el riesgo de extinguirse, la investigadora en lavado de dinero responde con un rotundo no cuando le preguntamos si el SNA está funcionando
“Y no está funcionando por falta de voluntad política. La mayoría de las instituciones que lo conforman cumplen con lo mínimo; la Auditoría Superior de la Federación (ASF) no cumple con nada”.
Profesora de la UNAM, especializada en el estudio y seguimiento de redes de corrupción, Vania Pérez acudirá este lunes a la Cámara de Diputados para anunciar una reforma que, con el apoyo del vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, entre otros legisladores, busca que se castigue y se recupere el dinero robado.
“Necesitamos cero tolerancia a la corrupción, porque hoy está acompañada de la impunidad que prevale en México. Si tú tienes poder, dinero y contactos suficientes, el mensaje que se ha mandado a lo largo de la historia en este país es que no te va a pasar nada. Y necesitamos la colaboración y la coordinación que no tenemos y que sí tiene el crimen organizado”.
Elegida por el Senado en 2021 “por un error en el sistema”, bromea, porque llegó postulada por organizaciones y académicos, sin padrinos partidistas, la presidenta del SNA lamenta la indolencia de los senadores Adán Augusto López, jefe de la bancada de Morena, y Daniel Barreda, de Movimiento Ciudadano y al frente de la Comisión Anticorrupción, quienes han evitado reponer las dos vacantes del Comité de y que a finales de enero serán tres.
La conversación con Vania trascurre en sus oficinas de la Secretaría Anticorrupción, cuya titular, Raquel Buenrostro, también pertenece al Comité Coordinador del Sistema, al igual que el contralor David Comenares, de la ASF, la fiscal Anticorrupción, Luz María Mijangos, y los presidentes de los tribunales de Justicia Administrativa, José Ramón Amieva, y de Disciplina Judicial, Celia Maya, citados para el día 26 a revisar cómo van las investigaciones de Segalmex, Odebrecht, “la estafa de la Estafa Maestra”, Conade y el incumplimiento del contrato que limpiaría la contaminación de Pemex en mantos acuíferos, a cargo de la empresa de Felipa Obrador, prima del expresidente. “En el caso del huachicol fiscal deberíamos, en el Sistema, hacer un exhorto público para que todas las autoridades que lo llevan nos digan en qué va”.
¿El poder presidencial es determinante para salir de este letargo?, le pregunto.
“Es determinante y la Presidenta de la República tiene una oportunidad de oro en dar un mensaje de que sí realmente va a haber cero tolerancia a la corrupción; yo esperaría que se abran investigaciones sobre los posibles casos de corrupción señalados en los últimos meses. Y me parece que la señal inequívoca de que está funcionando sería que se juzgue al exsecretario de Gobernación. Eso sería una señal para decir, sí, vamos a avanzar”.
Doctora en Ciencia Política, Vania Pérez ha sido funcionaria de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Y terminará su periodo sin que el órgano interno de control del Senado le responda a la denuncia que interpuso como titular del SNA “por el desfase entre lo reportado por el senador Adán Augusto López en su declaración patrimonial, que son más o menos un millón de pesos al año, frente a lo que le reportó al SAT, que son casi 80 millones de pesos”.
Por lo pronto, espera que los convocados asistan a la reunión. Y confía en que la nueva gestión de Ernestina Godoy en la FGR sea pivote de cambio. “Sé de buena fuente que están atendiendo los casos de corrupción que he propuesto revisar el día 26.
Sostiene que “estamos en un punto de inflexión: o se pone un alto a toda la corrupción o perderemos el último bastión de contrapeso para el poder público, el Sistema Nacional Anticorrupción. Porque hasta la oposición tiene su interés de tener un curules o lo que sea. Por eso la desprotección para los ciudadanos, Nunca habíamos tenido tantos altos funcionarios señalados y ante los que se ha hecho cero”.
Alerta que en la ASF urge un perfil técnico, alguien que sepa de fiscalización, estructurar auditorías y denunciar malos manejos, todo lo que Colmenares dejó de hacer.
Y suelta una denuncia: “La responsabilidad del tren que se acaba de descarrilar tiene nombre y apellido, Auditoría Superior. Porque al auditor de desempeño que removieron de su cargo, Agustín Caso, salió de ahí porque no quiso hacer una auditoría a modo del tren como lo pedía el auditor superior de la Federación. Y eso es muy grave, porque hoy costó vidas”.