¿Un líder moderno? Parte II

¿Queremos un líder estoico? No. Si está muy preocupado por su propia paz puede de repente ensimismarse y no ver lo cercano, puede fallarle la percepción. Aunque sí nos sirve pensar en estos principios para entender en un mundo de caos y turbulencia que estar atentos al mundo. Requerimos líderes que tengan una percepción ampliada

No cualquiera puede ser líder, sobre todo no cualquiera que se hace llamar líder es quien puede hacer una diferencia en el mundo.

En la columna anterior comenzamos a dialogar con los principios del estoicismo, a partir de tres conceptos clave: percepción, acción y voluntad, las cuales retomaremos en breve, no sin antes recordar las palabras de Marco Aurelio, emperador romano (121-180 dC), en sus Meditaciones: “El que no sabe lo que es el mundo, no sabe dónde se encuentra. El que no sabe para qué nació, no advierte quién es él mismo, ni qué cosa es el mundo. El hombre que carece de alguna de estas noticias no podría decir con qué motivo vino al mundo. ¿Cuál te parece, pues, que será el que ambiciona elogios o huye los vituperios de aquellos que nos saben dónde están ni quiénes son?”.

Esta reflexión nos obliga a reconocer que líderes extraviados en su visión y en su ética han existido en todos los tiempos, y que siempre ha sido imprescindible la participación de las grandes mentes que han intentado poner orden y de establecer ciertas líneas de pensamiento que ayuden a la sociedad.

Quedamos, pues, en cuestionar qué conceptos estoicos podrían ser los que escasean más en los líderes actuales.

Debemos comenzar planteando de qué se trata la percepción. Es la capacidad de captar, recoger información por medio de los sentidos, ya sea en forma de imágenes, sonidos y otras sensaciones externas. También se refiere a una serie de procesos que nos permite conocer nuestro alrededor, recibiendo información y dándole un sentido; además, lleva implícita la capacidad de conocer. Es importante subrayar que cuando los sentidos y la curiosidad se encuentran cerradas es imposible que se pueda “escuchar” la información que ofrece la percepción. Bajo esta mirada, parece principalmente que la falta en la capacidad de percepción es una gran limitante actual. Es como la negación, que es un mecanismo de defensa de la mente y se apropiara de la persona y no la dejase ver, leer, entender, aprehender el entorno, cuáles son las necesidades más importantes y simplemente se dejase llevar por una narrativa de moda o por la forma de contar las cosas que más conviene a sus intereses personales.

La acción es llevar a cabo algo. Es un acto. En muchas ocasiones se puede tener percepción, lo cual no garantiza que se lleve a cabo un acto. Cuando la estupidez se atraviesa, por ejemplo, puede evitar que el enlace percepción-acción se lleve a cabo; y por ignorancia o necedad no llevar a cabo actos necesarios para el bien común. La apatía, muchas veces, es la imposibilidad de llevar a la acción lo que la percepción está dictando.

La voluntad está entendida como tener firmeza de carácter. consiste en no someterse a aquellas situaciones que en un momento dado puedan resultar placenteras. Es probable que la voluntad pensada de esta manera está más preocupada por una especie de virtud personal que, si bien puede ser deseable, se puede cuestionar si es indispensable en un líder. Esta cuestión perfila un tema de moralidad y es fácil deslizarse de la autoridad moral a la superioridad moral, que finalmente podría volverse en un tema narcisista (de preocuparse sólo por sí mismo). Es importante aclarar que no se trata de ser imperturbable ante las pasiones, sino de mantener el pensamiento crítico a pesar de ellas. Como dice Séneca: “Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella”.

¿Queremos un líder estoico? No. Si está muy preocupado por su propia paz puede de repente ensimismarse y no ver lo cercano, puede fallarle la percepción. Aunque sí nos sirve pensar en estos principios para entender en un mundo de caos y turbulencia que estar atentos al mundo.

Requerimos líderes que tengan una percepción ampliada que incluya tener curiosidad por entender el estado actual de las cosas, así como creatividad para diseñar acciones y entender al mundo como un gran sistema interconectado. Las acciones correrán naturalmente si la percepción está en la vía correcta. Éste será el tema de la siguiente columna; mientras tanto, tal vez el lector deba preguntarse cómo se experimentan los tres conceptos estoicos y si sería capaz de tomar acción para mostrarle a la percepción que fuese necesario.

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