Natalia, los Grammy… las voces de las mujeres

Por Marisol Escárcega

La reciente entrega de los premios Grammy nos regaló sonrisas y lecciones: Natalia Lafourcade se convirtió en la artista latina con más Grammy en la historia, al ganar el quinto. Tiene, además, 21 Grammy Latino. En la industria musical, donde siempre han dominado los hombres, Natalia es un punto y aparte, ella es cantante, compositora, arreglista, productora y multiinstrumentista con más de 25 años de trayectoria.

A los seis años tuvo un accidente: una yegua la golpeó en la cara, el pronóstico médico hablaba de un posible daño neurológico permanente. No podía ver ni hablar y estuvo así durante mucho tiempo en el que, como Frida Kahlo, encontró en el arte la mejor terapia. A través de la música, Natalia descubrió la medicina ideal para su recuperación.

Hija de músicos (su madre, María del Carmen, experta en educación musical; su papá chileno Gastón Lafourcade, profesor, pianista y clavecinista), Natalia debutó a los 17 años con su primer álbum que se convirtió en un éxito. Desde entonces ha grabado 11 producciones discográficas que la han colocado en la cima, pero no sólo porque ha cosechado un sinfín de premios y reconocimientos, sino porque con sus letras ha rescatado, reivindicado, la música tradicional latinoamericana y la ha vuelto a poner entre las listas de las más escuchadas.

Además, a través de Voz a tu voz, Natalia ha abierto espacios a otras mujeres para que poco a poco ganen terreno en este sector, tan dominado por hombres, no sólo en la parte interpretativa, sino además como compositoras o productoras. Escribir, producir, dirigir y decidir también es cosa de mujeres.

Cuando se enteró que fue ganadora de su quinto Grammy, Natalia escribió en sus redes sociales que ese reconocimiento lo dedicaba “con amor a nuestra cultura, nuestras raíces y a nuestras comunidades. Nunca dejemos de sentirnos orgullosos de nuestra esencia y de nuestra verdad”.

Por otra parte, en esa misma entrega de premios, nos enteramos que la mexicana Gabriela Ortiz, académica de la UNAM, también ganó tres premios Grammy: Mejor Interpretación Coral, Mejor Compendio Clásico y Mejor Composición Clásica Contemporánea.

Como ellas, otras mujeres también consiguieron reconocimiento a su trabajo. Olivia Dean ganó como Mejor Artista Nuevo, ¿ustedes sabían que desde 2018, sólo mujeres han ganado en esta categoría en los Grammy? Dean aprovechó la plataforma para expresar unas palabras que le dieron más valía a su premio: “Estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí sin ellos. Soy producto de la valentía, y creo que esas personas merecen ser celebradas. No somos nada sin los demás”. Olivia no fue la única que compartió un discurso poderoso. Aquí otros ejemplos:

Lady Gaga: “Sé que a veces, cuando estás en el estudio, con un grupo de hombres puede ser duro, así que las invito a que se escuchen a sí mismas. Siempre luchen por sus ideas, por sus canciones, luchen por ser ustedes mismas en sus producciones. Estoy segura de que serán escuchadas fuertemente”.

Billie Eilish: “Ninguna persona es ilegal en tierras robadas”. Sabrina Carpenter: “Durante mucho tiempo pensé que tenía que demostrar que sabía divertirme y que sabía sufrir. Hoy entiendo que lo importante es saber decir quién soy… Escribir canciones es una forma de poner límites”.

Doechii: “No vine a ocupar un hueco. Vine a construir una habitación nueva… Sé que hay alguna chica negra ahí fuera viéndome, y quiero decirte que puedes lograrlo. Todo es posible”.

Como vemos, a través de la música, las mujeres han transformado lo que escuchamos, dándole voz a historias con las que nos vemos reflejadas. Una forma diferente de hacernos escuchar, de estar presentes, de tomar el poder de sí mismas, compartirlo con otras y movernos, porque la música también es una postura política, cultural y social. No dejemos de escucharnos.