Entre Quetzalcóatl y el Che

Humberto Musacchio

Humberto Musacchio

La República de las letras

Tatiana Coll, amiga de Laurette Séjourné por más de medio siglo, ha escrito una bella e intensa biografía de esa extraordinaria ítalo-francesa que de soltera llevó el nombre de Laurette Valentini Corsa, la que convivió con grandes personajes del siglo XX, como Henri Cartier-Bresson, Benjamin Péret, Breton y otros surrealistas, que fue pareja del bolchevique Víctor Serge y finalmente esposa de don Arnaldo Orfila Reynal. El libro se llama Entre Quetzalcóatl y el Che, porque doña Laurette estudió arqueología en la ENAH, trabajó con Alfonso Caso e Ignacio Bernal y dedicó gran parte de su vida al estudio de las culturas que florecieron antes de la Conquista, de lo que dejó testimonio en una docena de libros. Antes, en los años cuarenta, tuvo pequeños papeles en dos películas mexicanas: El gran Makakikus y Entre hermanos. Tatiana Coll describe los viajes por Latinoamérica de su biografiada, el papel que jugó aquí después de que el chacal Díaz Ordaz echara del Fondo de Cultura a Orfila y, de paso, a ella; canallada de aquel matón que suscitó una grandiosa solidaridad de los intelectuales, lo que desembocó en la fundación de Siglo XXI Editores. Menciona Tatiana la cercanía que tuvo Laurette con Josefina Oliva de Coll (amadísima maestra del autor de esta columna), el día que don Jesús Silva Herzog llegó a la oficina de Orfila y le presentó a Raúl Roa, futuro canciller cubano, el encuentro con Ernesto Che Guevara, la incertidumbre ante el viaje del yate Granma, el triunfo de la revolución cubana y la solidaridad con esa explosión social y política, y más historias, anécdotas y personajes que desfilan por el libro. El hecho es que, al morir don Arnaldo, llegó a la dirección de Siglo XXI Jaime Labastida, quien dijo a la viuda y a la propia Tatiana que les daba una semana para desalojar el departamento que había sido hogar de los Orfila-Séjourné. Indigna grosera forma de echar a la calle toda una tradición editorial.

CENTENARIO DE IVÁN ILICH

El próximo 4 de septiembre se cumplen cien años del nacimiento de Iván Ilich, uno de los grandes heterodoxos de nuestro tiempo, quien en la primera mitad de los años sesenta fundó en Cuernavaca el Centro de Investigaciones Culturales (CIC), que en 1966 cambió su nombre a Centro Intercultural de Documentación (CIDOC), punto de confluencia de pensadores tan notables como Erich Fromm, Edgar Morin, Paolo Freire, Susan Sontag, André Gorz y no pocas figuras mexicanas de la cultura. Para celebrar el centenario, numerosos intelectuales de México y otros países convocan a realizar “círculos de lectura en voz alta, charlas, coloquios o conversatorios dedicados a la vida, la obra y la vigencia del pensamiento de Illich, en cualquier lugar propicio de cualquier ejido, barrio, colonia, pueblo o ciudad” para plantearse “colectivamente los desafíos de nuestro tiempo”. Ilich, a quien se da por austriaco, era en realidad croata, pues nació en Split, y al divorciarse sus padres fue llevado por su madre a Viena, de donde era originaria.

BREVIARIO…

Andrés Carreño renunció a la dirección de la Casa del Poeta y se iniciaron conversaciones entre funcionarios de la Secretaría de Cultura del gobierno capitalino y varios integrantes del Comité de Defensa de ese espacio para que siga dedicado a la poesía y no se convierta en cabaret. Piden los bardos que se forme un consejo consultivo para evitar nuevos desaguisados. Estaremos atentos a los acuerdos y desacuerdos que se produzcan. @@@ Directores escénicos de Jalapa denunciaron que las autoridades municipales se exceden en las inspecciones que realizan, los groseros operativos que han llegado a interrumpir funciones y el cobro de impuestos. Ante tan agresiva actitud de las autoridades, se registra una migración hacia poblaciones que muestren respeto por la creación artística.