Catcher mundialista

Héctor Linares

Héctor Linares

Tacita de café

Las selecciones de beisbol de España y Holanda disputaban el pase a los Juegos Olímpicos de 2008 en un encuentro eliminatorio realizado en Barcelona. Fue un emocionante duelo que superó las cinco horas de duración. El representativo de Países Bajos ganó 10-8 en 11 entradas. En las tribunas, celebraba un ferviente aficionado: Johan Cruyff.

El afamado futbolista, cerebro conductor de la famosa Naranja Mecánica que acaparó elogios en el Mundial de Alemania 1974 con el admirado futbol total, no sólo era fanático del beisbol, sino que tuvo la oportunidad de practicarlo y destacar como catcher. El también jugador del Barcelona admitió que lo que aprendió en esta posición fue clave en su desarrollo como futbolista.

Cruyff era parte de la academia del Ajax desde los 10 años. Ahí comenzó a llamar la atención con su manejo del balón y la clase que mostraba en la cancha. Durante el verano, había la oportunidad de practicar beisbol en la misma institución. Existen fotografías invaluables en las que se le observa con sus arreos de catcher.

En su autobiografía, Cruyff destaca la relación con el beisbol. En los diamantes juveniles absorbió información, aprendió lecciones de compañerismo y el espíritu de equipo.

“El beisbol me permitió concentrarme en muchos detalles que luego me serían muy útiles en el futbol. Como catcher uno tiene el panorama completo del campo y aprendí a que tienes que saber a dónde vas a lanzar antes de recibir la pelota, eso implica que debes conocer el espacio qué hay alrededor tuyo y dónde está parado cada jugador. En el futbol, ningún entrenador me dijo que yo tenía que saber a dónde pasar el balón antes de recibirlo, pero las lecciones de beisbol se convirtieron en mi fortaleza cuando ya jugaba a nivel profesional”, escribió Cruyff en su libro.

El tres veces ganador del Balón de Oro acepta que el beisbol le enseñó también a tomar rápido la decisión correcta y ejecutar las jugadas. “Como entrenador, logré transferir con éxito muchos consejos del beisbol al futbol”.

Curiosamente, Johan Neeskens, otro brillante futbolista holandés y compañero de Cruyff, también brilló en el beisbol y ganó un título de bateo en un campeonato europeo celebrado en Roma en las década de los 60.   

A los 15 años, Johan Cruyff optó por jugar exclusivamente futbol. Una decisión difícil ya que también destacaba en las selecciones de beisbol. Dos años más tarde, firmó su primer contrato como profesional. Era el inicio del camino de una de las máximas figuras que ha tenido este deporte. Además, le cumpliría una promesa a su mamá, quien era empleada de limpieza en el club Ajax. “Lo primero que le dije al firmar es que sería la última vez que ella limpiaría”.