Ya no es lejano

• Los casos de enfermos son más y más frecuentes.

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Desafortunadamente, cada día el coronavirus, o COVID-19, es más cercano a cada uno de nosotros. Hace tres meses lo veíamos tan, pero tan lejano, que hasta muchos se burlaban de él. ¿Se acuerdan de aquellos letreros en el Vive Latino donde se leía “El coronavirus nos la pela", sí, así decían los letreros. Tampoco podemos olvidar los mensajes del mismo Presidente diciendo que él nos iba a decir cuándo dejar de abrazarnos y dejar de salir, porque no pasaba nada, quizá en un afán de minimizar el asunto y de que no impactara tanto en la economía nacional, pero lo dijo y está documentado. O la aparición de un importante empresario a decir que la gente se iba a morir de hambre, por eso en sus empresas ni tapabocas ni ninguna distancia sana, incluso llamaron a la desobediencia pública, a no hacer caso a López-Gatell.

Todo eso pasaba aquí en México, en nuestro México, con importantes personajes y líderes de opinión. Pero hoy, a 5 de mayo del 2020, la historia es otra. La gente está muy asustada, todos los días sentimos o creemos tener coronavirus cuando nos duele la garganta o tosemos o estornudamos y cada día es más fácil conocer a alguien que tiene el virus o está internado o falleció o lo mandaron a su casa del trabajo. Desafortunadamente, cada vez es más común esto, podemos decir que es el pan nuestro de cada día.

Por otro lado, algo que me preocupa, y mucho, son las señales contrarias que recibimos por parte de las autoridades sobre un mismo tema. Por ejemplo, el subsecretario de Salud dice que no se necesita el tapabocas, que no tiene caso usarlo, mientras que la Jefa de Gobierno de la CDMX dice que es obligatorio emplearlo, ¿a quién le hacemos caso? Luego, en la conferencia mañanera escucho que hay cientos de camas y respiradores disponibles en tal hospital y, ¿cuál es la realidad?, que cuando van las personas a los hospitales no hay sitio, no los aceptan, no les permiten el ingreso. Por ejemplo, el tío de Paola Durante murió y nunca fue una ambulancia por él porque no había espacio para atenderlo. Al cantante Yoshio tampoco lo aceptaban en ningún hospital, tuvo que andar deambulando hasta que llegó a Xoco, donde lo admitieron y en unas cuantas horas lo intubaron.

Desgraciadamente, esto pasa todos los días y estos dos casos son personas que conocemos y nos enteramos, pero estoy seguro que sucede todos los días y en todos los niveles. Nuestra duda es, ¿qué pasa si nos enfermamos, si escucho que no hay lugar en ningún hospital? Ojalá alguien del Gobierno Federal pueda decir la verdad y orientar realmente al público, ya que cualquiera de nosotros puede enfermarse y si eso pasa no sabremos ni a dónde ir. 

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