¿Ya está todo inventado?
• Se han dejado de realizar producciones originales para la pantalla chica. Ahora nos invadenlas copias de éxitos anteriores, tanto nacionales como extranjeros.

Gustavo A Infante
Última Palabra
Puede ser que sí. Quizá desde hace años no hay nada nuevo que inventar o, por lo menos, es lo que parece suceder en la televisión, no sólo mexicana, sino mundial, y déjenme les cuento por qué. Por ejemplo, las telenovelas mexicanas que hace muchos años fueron un éxito internacional son resultado de la evolución de las radionovelas también mexicanas, pero evolución, no copia, y fueron uno de los negocios más importantes para empresarios mexicanos de un tiempo.
Ahora son las mismas telenovelas, se están repitiendo las historias, pero no como antes, que hacían la misma historia de la muchacha sencilla que se enamoraba del millonario, se casaban y eran felices para siempre, no, ahora les ponen hasta el mismo título. Por ejemplo, La usurpadora, historia que fue importante hace dos décadas, le dan una sacudidita a la historia y la vuelven a sacar. ¿Se vale?, yo creo que sí, porque quizá sean audiencias diferentes, pero me parece lamentable la falta de creatividad de escritores y productores o la poca confianza de los inversionistas a las nuevas historias.
Por ejemplo, ayer se estrenó una historia bajo el título de La reina soy yo, y resulta que es la copia mexicanizada de una colombiana, que es exactamente la misma historia, incluso con las mismas canciones, pero la de allá es La Reina del flow y aquí sólo La reina soy yo. ¿Y la creatividad?, ¿los escritores?, ¿los generadores de ideas dónde quedaron?
De los programas de concursos ni se diga, desde hace muchos años ningún programa de los que pasan en nuestra televisión es original. Todos vienen de la televisión de Estados Unidos y otros de España y unos más de la India o de Oriente Medio, pero que a alguien se le haya ocurrido algo nuevo, no, o por lo menos que yo sepa.
Por ejemplo, los exitosos programas de deportes son la copia fiel de lo que ocurre en otros países y sé lo que los ejecutivos van a decir, que son tendencias mundiales, licencias internacionales y la manga del muerto. No estoy en contra de que se transmitan, no, incluso sé que al público le gustan, pero en lo que no puedo estar de acuerdo es en que no exista ni la más mínima oportunidad para creadores ni escritores ni productores de nivel en televisión abierta, aunque en televisión restringida es otro boleto y las cosas se hacen de forma distinta.
Como dije al principio de esta columna, quizá ya todo está inventado en la televisión, pero de que me da pena, me da.