Se apagó una estrella del cine mexicano

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Hoy me toca despedir a una mujer que no solamente fue una gran actriz, sino una de las mujeres más bellas que ha dado este país, una auténtica diva y estrella de esas que nacían una vez cada siglo. A los 95 años de edad falleció en Cuernavaca, Morelos, doña Elsa Aguirre, una de las últimas representantes de la época de oro del cine mexicano. Con su partida, el cine nacional pierde a una mujer que jamás necesitó escándalos para hacerse notar. Bastaba con que apareciera frente a una cámara para robarse la atención de todos.

Nació en Chihuahua y desde muy joven llamó la atención por una belleza que parecía salida de una pintura. Tenía unos ojos profundos, una voz grave que transmitía elegancia, una cintura diminuta y una personalidad que imponía sin necesidad de levantar la voz. Era de esas mujeres cuya presencia llenaba cualquier escenario. Pronto se convirtió en una de las consentidas del cine y compartió créditos con los más grandes. Trabajó al lado de Pedro Infante, Jorge Negrete, Dolores del Río, Arturo de Córdova, Germán Valdés Tin Tan, Luis Aguilar, Emilio Tuero y muchas de las máximas figuras que construyeron la industria cinematográfica nacional. No cualquiera podía presumir semejante currículo.

La belleza de Elsa Aguirre fue legendaria. Quienes vivieron aquella época cuentan que cuando ella entraba a un foro, las conversaciones se detenían. Jorge

Negrete quedó profundamente enamorado de ella. Nunca fue un secreto que perdió la cabeza por esa mujer chihuahuense de mirada hipnótica. Sin embargo, el destino tomó otro camino y terminó casándose con María Félix. Pero la historia no terminó ahí. Se dice que María Félix sentía celos de Elsa Aguirre. También Pedro Infante quedó cautivado por sus encantos. El ídolo de México era un conquistador nato y jamás ocultó el cariño y admiración que sentía por Elsa. Le coqueteó, como lo hizo con muchas de las grandes estrellas de la época, aunque la relación nunca pasó a mayores.

Imagínese el tamaño de mujer que era Elsa Aguirre para despertar el interés de Pedro Infante, enamorar a Jorge Negrete y provocar los celos de María Félix. 

Muchas veces se comete la injusticia de recordar únicamente la belleza de algunas actrices y dejar en segundo plano su talento. Con Elsa Aguirre sería un error enorme. Películas como Cuidado con el amor, La mujer que yo perdí, Vainilla, bronce y morir, Algo flota sobre el agua, Los viejos somos así y muchas más forman parte del patrimonio cinematográfico mexicano. Sabía hacer drama, romance y personajes llenos de fuerza. Tenía capacidad para transmitir emociones únicamente con la mirada. No necesitaba grandes discursos. Una expresión bastaba para decirlo todo.

Pero detrás de esa mujer admirada por millones existía una historia dolorosa. La tragedia tocó su puerta de la peor manera: la muerte de su único hijo marcó un antes y un después en su existencia. Ese golpe la transformó por completo. Poco a poco se alejó del medio. Ya no le interesaban los reflectores ni las alfombras rojas. Descubrió que había otras respuestas que necesitaba lejos del ruido del espectáculo.

Entonces decidió dedicar buena parte de su vida al yoga, la meditación y el desarrollo espiritual. Durante décadas encontró en Cuernavaca el refugio para vivir en paz. Pero nunca dejó de ser una estrella, sólo eligió brillar desde otro lugar.

Cuando uno analiza la carrera de Elsa Aguirre entiende porqué las nuevas generaciones difícilmente volverán a conocer artistas de ese tamaño. Aquellas mujeres no dependían de las redes sociales para ser famosas. Su prestigio se construía con trabajo, disciplina, talento y una presencia que llenaba la pantalla. Elsa perteneció a una generación privilegiada que hizo grande al cine mexicano cuando nuestras películas recorrían el mundo entero y eran ovacionadas en Europa, Sudamérica y Estados Unidos. Era la época en la que México exportaba talento, glamur y cultura. Hoy, lamentablemente, aquella industria está muy lejos de hacerlo.

Con la partida de Elsa Aguirre se cierra uno de los capítulos más brillantes de nuestra cinematografía. Quedan muy pocas representantes de aquella generación que convirtió al cine mexicano en referencia mundial. Por eso vale la pena detenernos un momento y reconocer su enorme legado. Porque las leyendas solamente mueren cuando dejamos de recordarlas. Y estoy convencido de que Elsa Aguirre seguirá viviendo cada vez que una de sus películas vuelva a proyectarse en televisión o en alguna plataforma.

Descanse en paz una mujer elegante, inteligente, hermosa y talentosa. Una auténtica diva.

GABRIEL VARELA CONTARÁ LA HISTORIA MÁS DURA DE SU VIDA

Quiero recordarles que este sábado, a las 20:00 horas por

Imagen Televisión, tendremos una emisión muy especial de El minuto que cambió mi destino sin censura. Nuestro invitado será el productor teatral y actor Gabriel Varela, hijo de la inolvidable Gina Romand y del reconocido productor Salvador Varela. Gabriel estuvo, literalmente, al borde de la muerte. No exagero. Una enfermedad extrañísima puso en riesgo su vida. Se trata de gangrena de Fournier, un padecimiento poco frecuente, pero extremadamente agresivo, que afecta los tejidos de la región genital y perineal. Es una infección que puede avanzar con enorme rapidez y convertirse en mortal si no se atiende a tiempo.

Gabriel nos relata cómo comenzó todo, con molestias aparentemente normales y cómo, en cuestión de horas, la situación se convirtió en una emergencia. Lo más impactante es que los especialistas contemplaron la posibilidad de amputarle los testículos para evitar que la infección siguiera avanzando. Imagínese el impacto psicológico que representa escuchar algo así. Durante la entrevista revive cada minuto de aquella pesadilla, habla de las múltiples cirugías, del miedo que sintió él y su familia, y de cómo logró salir adelante.

Es una conversación profundamente humana. Estoy seguro de que muchas personas desconocen esta enfermedad y la entrevista puede servir, incluso, para generar conciencia sobre la importancia de atender cualquier síntoma a tiempo.

No se la pierdan. Este sábado, ocho de la noche, por Imagen Televisión.