El mánager que robó a Espinoza Paz
Tuve el gusto de platicar con el cantautor Espinoza Paz, y digo gusto porque el cuate ha cambiado. No sé si han sido los golpes de la vida, pero la cosa es que encontré a un cuate centrado, platicador, inteligente, bueno, hasta agradable. Trae nuevo disco y, como parte de ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
Tuve el gusto de platicar con el cantautor Espinoza Paz, y digo gusto porque el cuate ha cambiado. No sé si han sido los golpes de la vida, pero la cosa es que encontré a un cuate centrado, platicador, inteligente, bueno, hasta agradable. Trae nuevo disco y, como parte de su mercadotecnia, cuenta que se lo escribió a una mujer que amó mucho pero que tuvo que decidir entre ella y su esposa actual. En fin, eso son sólo discursos, lo que es un hecho es que volvemos a ver al cantante que llegó siendo sencillo.
Me contó que lo que más ama son sus hijos, Isidro y Paz, ambos son sus tocayos, porque su nombre real es Isidro y su nombre artístico es Paz, como su niña. Dice que quiere recuperar el tiempo que perdió por andar de un lado para otro y no aquilatar el amor y la pareja. Todo muy bien hasta que llegamos al tema de Martín Fabián. Seguramente usted, amable lector, preguntará quién demonios es ese tal Martín Fabián. Les cuento: él fue director artístico de estaciones de radio gruperas aquí en México, después emigró a Estados Unidos y se dedicó al lanzamiento de figuras de la música regional mexicana. Lo hizo con mucho éxito, tanto que la muestra de ello es Espinoza Paz, a quien lanzó como si fuera un cometa, es más, Martín lo convirtió en uno.
Fue del conocimiento popular que Espinoza y Fabián se pelearon y se hablaba de cantidades multimillonarias y en dólares. ¿Cuál es la realidad? La realidad es que sí están separados, no se soportan y el cantante lo acusa de robo y abuso de confianza. Me dice que, por ejemplo, de la Plaza de Toros México se obtuvieron 16 millones de pesos y él sólo recibió 3.5, es decir, que en algún lugar quedaron 12.5 millones y no fue en sus bolsas. Lo peor de todo no es eso, sino que Martín es dueño del 30% de toda la producción musical de Paz, desde su pirmera canción hasta las actuales. Por supuesto, no ha recibido ni un solo centavo, porque hay un juicio de por medio, pero el problema continúa y seguro estoy de que dará mucho más de qué hablar.