¿Qué sucede en el mercado de petróleo?

Guillermo Zamarripa

Guillermo Zamarripa

De convicción liberal

La condición necesaria para hacer un pronóstico razonable de lo que pasará con la economía mundial y la de México es entender lo que sucede en el mercado de petróleo. Explico utilizando datos relevantes y aplicando conceptos de oferta y demanda.

Mi percepción es que la gente hoy piensa que está viviendo un episodio similar al de 2022 con un mayor precio del petróleo y un aumento en la inflación global. 

Es un hecho que subió el precio situándose en niveles que se vieron en ese momento. Es una realidad en la que ya se ven presiones inflacionarias en muchas regiones en el mundo. 

La diferencia son los factores subyacentes. El dato clave es la diferencia en la caída de la oferta. En 2022 era de 3 millones de barriles diarios y en 2026 es de 14 millones. 

En 2022 era por un país y se trataba de sanciones excluyendo a un vendedor, pero había un mercado negro. En este caso son varios de los principales productores que la única vía para sacar su producto es por el estrecho de Ormuz.

Ante una menor oferta de 14 millones de barriles tienen que existir mecanismos para cerrar la brecha con la demanda. Explico cuatro de ellos. 

Uno es que el conflicto bélico está afectando la actividad económica en la región y se reduce la demanda de petróleo. Esto no cubre más de 10 por ciento de la brecha.

Otro es que se use la capacidad instalada ociosa para producir más. La mala noticia es que quienes más tienen están en la zona del conflicto.

Un tercero es utilizando petróleo disponible para cubrir los faltantes. Hay dos fuentes: lo que estaba en tránsito después de que inició el conflicto y las reservas de petróleo que tienen algunos países. 

La primera fuente ya se agotó y la segunda tiene problemas. Uno es que la disponibilidad de reservas no es homogénea lo que provocará impactos diferenciados por región. La segunda es que las reservas son finitas. 

El último es un ajuste en precios que inhiban el exceso de demanda. En este caso, el escenario central es que pueda situarse por encima de los 150 dólares por barril. 

Un escenario probable es que, si el conflicto se resuelve pronto, el tercer mecanismo puede ser efectivo para mitigar. Si pasa más tiempo el escenario es que la falta de petróleo se racionará vía mayor precio. 

En el contexto actual, la pregunta relevante es qué tanto se tardaría el mercado en volver a funcionar como lo hacía en febrero de 2026. La percepción de muchos es que sería de manera inmediata. La realidad es que tomará meses. Doy tres razones. 

La primera es que se necesitan buques tanque para transportar el petróleo y hoy no hay filas de buques esperando afuera del estrecho de Ormuz para entrar a cargar petróleo. Los barcos están por todo el mundo y algunos ya con otras rutas. Volver a que la logística para el suministro de petróleo opere bien tomará tiempo.

La segunda es que tiene que volver a funcionar el transporte de manera correcta y que los barcos que cubran las rutas puedan contratar un seguro. 

La tercera es que reiniciar la producción de los pozos toma tiempo. 

El panorama no es muy favorable. Hasta ahora se han podido gestionar los impactos del conflicto, pero es muy probable que se ponga peor. Estoy un poco pesimista.