Historias de billetes III

A lo largo de nuestra historia, en las monedas y billetes que han circulado en el país, se encuentran representados los personajes insignes de nuestra patria. Hombres y mujeres destacados que por sus contribuciones en la construcción de México, han merecido aparecer ...

A lo largo de nuestra historia, en las monedas y billetes que han circulado en el país, se encuentran representados los personajes insignes de nuestra patria.

Hombres y mujeres destacados que por sus contribuciones en la construcción de México, han merecido aparecer en el llamado Sistema Monetario Mexicano que hoy cuenta ya con casi 200 años de existencia.

Fue en 1822, una vez consumado el movimiento de Independencia y bajo el primer Imperio de Agustín de Iturbide, que se emite de manera oficial el primer papel moneda de nuestra historia; un papel de color blanco, impreso por una sola cara en denominaciones de uno, dos y diez pesos, que contenía la leyenda: “El imperio mexicano promete pagar esta cantidad…. con arreglo al Decreto del 20 de Diciembre de 1822, sobre este asunto”. Contenía las firmas del primer Secretario de Hacienda, Rafael Pérez Maldonado, así como las firmas del Tesorero y Contador General del Imperio.

Al término de la aventura imperial y establecida la República, el gobierno de Guadalupe Victoria, primer presidente de México, emitió papel moneda impreso por el reverso en diversas bulas papales previamente canceladas. No tuvo éxito. El pueblo prefirió conservarlo como recuerdo antes que utilizarlo como instrumento de cambio y pronto salió de circulación.

Es hasta el Segundo Imperio de Maximiliano de Habsburgo, cuando en 1864 se reinicia la emisión de papel moneda, realizando su diseño y emisión una institución privada, el Banco de Londres, México y Sudamérica, representante en territorio nacional de la llamada The London Bank of México and South América Limited y que fuera la institución emisora de papel moneda durante el Imperio de Maximiliano  hasta los inicios de la Revolución Mexicana.

Durante el movimiento revolucionario, la proliferación de billetes emitidos por los diversos bandos que se disputaban la nación, provocó un rechazo generalizado del papel moneda como sistema de pago, revalorándose las monedas, el oro y la plata como instrumentos cambiarios. Un ejemplo, el papel moneda o bono canjeable del gobierno provisional del general Francisco Villa, con valor de 25 centavos, seriado y con número de billete, emitido en 1913 por la Tesorería General del Estado de Chihuahua, o el billete del Ejército Convencionalista del Estado de Veracruz y que era un vale canjeable de la Brigada Peláez con valor de un peso.

Conforme el conflicto armado avanzó y el Ejército Constitucionalista ganaba la guerra, Venustiano Carranza solicitó en 1916 a la American Bank Note Company de Nueva York, la emisión de papel moneda, que pronto sufriría una fuerte devaluación y quedaría rápidamente en desuso.

Una vez culminada la Revolución Mexicana, el país comenzó a construir las instituciones que le darían viabilidad futura, y es así como en 1925 nace el Banco de México.

Sus primeras impresiones de papel moneda las realizó con la American Bank Note Company y en su segunda edición, por primera vez apareció un personaje histórico en los billetes de cien pesos, don Francisco I. Madero, prócer de la democracia y expresidente de México.

Desde entonces y hasta la fecha, el mundo prehispánico con su calendario azteca, la efigie de Chac-Mool o el poeta monarca Nezahualcóyotl; personajes históricos de la Independencia como doña Josefa Ortiz de Domínguez o don Miguel Hidalgo, Padre de la Patria; o de la Reforma, como Ignacio Zaragoza o el Benemérito de las Américas, don Benito Juárez; de la Revolución, como don Venustiano Carranza o Emiliano Zapata, o del México contemporáneo como el general Lázaro Cárdenas, incluidos pasajes que conmemoran nuestra historia, como la imagen de la antigua Tenochtitlan, la Batalla de Puebla, el Congreso Constituyente del 17 o la Expropiación Petrolera, así como personajes de nuestra cultura como sor Juana Inés de la Cruz, Frida Kahlo o Diego Rivera, han sido preservados por el Banco de México en nuestra memoria colectiva, como un legado para las futuras generaciones.

Para terminar, quiero desearles a todos ustedes que hayan pasado unas felices fiestas patrias, celebrando el 208 Aniversario de la Independencia.

Se agradece la colaboración del CP Azael Abrajan.

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