¿Qué es un Informe de Gobierno? (I)
La obligación que tienen los gobernantes de rendir cuentas se remonta siglos atrás
El primero de septiembre, el Presidente de la República entregó al Congreso, por medio de Felipe Solís, subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación, el Quinto Informe de labores de su gestión al frente del Ejecutivo Federal. Sin duda, una de las obligaciones más importantes que tiene con el pueblo de México y cuyo registro original data de la Constitución de 1857, que en su artículo 63 señalaba que “a la apertura de sesiones del Congreso, asistirá el presidente de la Unión y pronunciará un discurso en que manifieste el estado que guarda el país. El presidente del Congreso contestará en términos generales”. Así, desde hace 160 años, el Presidente tiene la obligación de rendir un informe sobre el estado que guarda la nación, en un protocolo que se ha modificado a lo largo del tiempo y que fuera copiado del que el presidente de Estados Unidos rinde a través del llamado Discurso del Estado de la Unión. Sin embargo, la obligación que tienen los gobernantes de rendir cuentas se remonta siglos atrás.
En la Antigua Roma, el Senado de la República era la institución encargada de controlar y administrar los recursos económicos provenientes de la recaudación realizada en todo el Imperio; autorizaba el gasto público de la Tesorería romana, además de definir la política exterior y dictar las políticas públicas. Por esta razón, los senadores eran considerados los verdaderos gobernantes. Para informar al pueblo de sus acciones realizaban debates abiertos a los que podía asistir cualquier persona; de estos debates se realizaban actas conocidas como Acta Senatus, que se resguardaban en las bibliotecas y en los archivos imperiales.
En la Edad Media y en la época del absolutismo monárquico, si bien los reyes no tenían la obligación de rendir informes sobre sus actos, se emitían bandos y ordenanzas en los que se informaba a la población sobre diversos temas de carácter administrativo o para realizar convocatorias a la comunidad. Es a partir de la Revolución Francesa cuando se inicia un cambio radical en la concepción del hombre, de sus derechos políticos y de la idea de ciudadanía. Con la división de poderes, se crea la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y se crea un entramado jurídico que comienza a incluir la necesidad de que los gobernantes rindan informes a los ciudadanos, sobre su gestión y sobre el estado que guarda la nación.
Actualmente, en diversos países del mundo sus gobernantes tienen la obligación de rendir informes de manera periódica; por ejemplo, en Francia, el Presidente de la República presenta su programa de gobierno ante la Asamblea Nacional, constituida solamente por los diputados franceses. En Alemania, el titular de la Cancillería presenta su programa de gobierno ante el pleno del Parlamento para su discusión y aprobación. En EU, por mandato constitucional, en enero el presidente debe pronunciar una alocución ante el Congreso, llamada Discurso del Estado de la Unión. George Washington fue el primero en pronunciarlo. La Unión Europea adoptó este protocolo a través del Tratado de Lisboa y hoy, el Presidente de la Comisión Europea presenta un discurso en el que rinde cuentas sobre la transparencia financiera de la UE y sobre sus condiciones democráticas. En nuestra próxima entrega abordaremos la historia de los Informes Presidenciales en México, que pasaron de ser considerados como “El Día del Presidente”, a convertirse en la triste entrega documental de cientos de fojas ante una oscura Oficialía de Partes del Poder Legislativo.
