Volatilidad
Pareciera que no hemos sido afectados por el devenir cambiario. Es claro que no nos hemos dado cuenta de que la volatilidad, la incertidumbre y la enorme distancia que hay entre la paridad oficial y el callejero promedio, entre tipo de compra y venta, nos han hecho mucho ...
Pareciera que no hemos sido afectados por el devenir cambiario. Es claro que no nos hemos dado cuenta de que la volatilidad, la incertidumbre y la enorme distancia que hay entre la paridad oficial y el callejero promedio, entre tipo de compra y venta, nos han hecho mucho daño.
De verdad estamos mal. Sufrimos ya el síndrome de la esposa golpeada, que festeja cuando no le pegan. No hay motivo de celebración. Quienes están en el gobierno, lejos están de estar en control de lo que sucede. Somos víctimas del vaivén que provoca un oleaje que viene de lejos. Piensan que son firmes, cuando en realidad sólo se han quedado inmóviles, esto es, pasmados. El no hacer nada no es frialdad ni mucho menos estrategia. El que amaga, para después arrepentirse, y después volver a amagar, lo hace porque emplea una muy clara táctica de desgaste, estirará y aflojará, mientras siga sacando algo de tal proceder.
Pensar que el gato se ha arrepentido de devorar al ratón, porque lo trae de un lado a otro, y no le asesta un zarpazo definitivo, es equivocarse y no estar bien ubicado en el papel que se juega en el tinglado.
A pesar de que hemos hecho en este espacio larga exposición de la táctica seguida por la FED, desde hace años, construyendo a modo una moneda competitiva, que sirve de barrera a las importaciones, particularmente de las provenientes de México, los chayotubers siguen felices porque, con diversas acciones, el gobierno estadunidense ha provocado una subvaluación que sirve de domo, de escudo, a la producción de aquel país, favoreciendo la conservación de empleos.
Banxico sigue gastando, de manera estéril y torpe, la reserva, en tanto que las autoridades financieras del vecino país controlan magistralmente el tipo de cambio, usando las remesas como ariete principal, sí, emulando al Japón de fines del siglo pasado. Un palurdo financiero, como Andrés Manuel López Obrador, piensa que nuestra paridad refleja fortaleza económica, cuando, en realidad, no ha sido sino un flagelo para el sector exportador, el cual ha crecido gracias a decisiones de comprometidos empresarios mexicanos.
Baste decir que el SAT no sería lo que es sin los impuestos al comercio exterior, por lo que seguirá resistiéndose a entregar ese segmento a una agencia especializada, separándolo de la recaudación tradicional. Como siempre, la modernización vendrá de fuera. Es claro que se requiere técnicamente de una agencia ad hoc, que controle los movimientos transfronterizos de personas, capitales y mercancías, obrando enfocada en objetivos armonizados, sí, más allá de lo tributario. Seguramente será una más de las tantas imposiciones que vendrán de Donald Trump, una que será administrada por instancias que reportan a Washington.
Es fácil identificar a los medios que ya cedieron ante las mieles del poder, son aquellos que enaltecen, y hasta alaban, la estrategia que no lo es, ésa, consistente en cerrar los ojos, esperando que el golpe no sea demoledor. Cada que conocemos cuál es el precio por comprar un mes más de misericordia, tenemos que concluir diciendo “no nos defiendas Presidenta”.
Pareciera que no hemos sido afectados por el devenir cambiario. Es claro que no nos hemos dado cuenta de que la volatilidad, la incertidumbre y la enorme distancia que hay entre la paridad oficial y el callejero promedio, entre tipo de compra y venta, nos han hecho mucho daño, evitando que se tomen provechosas decisiones de mediano y largo plazos, quedando atrapados en un costoso cortoplacismo.
La inmovilidad de las autoridades financieras, que han tolerado y permitido márgenes cambiarios no sólo caprichosos, sino abusivos, es bien vista por los intermediarios, pero cada día es más difícil operar eficientemente con un tipo de cambio tan volátil.
Si a eso se le suma que el tipo para pagar impuestos es imposible de encontrar en ventanilla, advertiremos que la volatilidad nos impacta diariamente.
