Perú, aguanta
Los autócratas del sur han llegado a acuerdos con el crimen organizado para apoderarse del control de los procesos electorales.
La desmedida ambición de Monreal, el colaboracionismo entreguista del PRI y el desconocimiento del derecho internacional del PAN hicieron que el vergonzoso episodio que protagonizó Ebrard, al interferir en asuntos internos de Bolivia, no fuera condenado por el Senado de la República.
Cuando el polvo que levantan los constantes aspavientos del residente de Palacio Nacional se asiente, será visto como un penoso incidente que puso en pausa la doctrina Estrada. Fue el primer incidente que puso al descubierto la perversa red de intereses financieros que la turba que se apoderó del gobierno ha tendido en Centro y Sudamérica.
Pocos se preguntaron qué lazos o vínculos ataban a López con Morales, y qué tan grave consideró el primero que sería que éste fuera sometido a la justicia de su país, particularmente, a interrogatorios o pesquisas judiciales. Al igual que en México, los autócratas del sur han llegado a acuerdos con el crimen organizado para apoderarse del control de los procesos electorales, pero Evo no tenía dominado al Poder Judicial, por lo que era no sólo necesario, sino urgente, evitar que hablara.
El inconstitucional rescate lo puso a resguardo, en tanto que las mafias locales recuperaban, por la vía electoral, el poder. Lo mismo se quiso hacer con Castillo, pero no dio tiempo. El sindicalista magisterial es hoy el eslabón más débil del aparato operador del efectivo que fluye por las venas del Cártel de las Sillas, el cual se ha apoderado de importantes plazas, todas ligadas al trasiego de drogas.
Invitados en parte, y rehenes en otra, los familiares del depuesto político garantizan que no se le ocurra a éste hablar. La esposa, por falta de datos, no sabe que manda un claro mensaje al recluso y que no son los servicios a México los que pagan hoy las cuentas, sino el papel que su cónyuge ha jugado en la más grande trama de ocultamiento y canalización recíproca de caudales.
Hace mucho tiempo, los priistas encontraron en Cuba el paraíso ideal para ocultar fondos, así como para usar la isla como trampolín hacia otros destinos, ya que, pasando por ahí, se perdía la ruta del dinero en un hoyo negro. Con el tiempo, el hijo de Tepetitán terminó obrando como aquellos que le chocan, pero le checan. Fue así como el vecino país fue ganando méritos para hacer que se colgara a su presidente la más importante condecoración que aquí se otorga, no por servicios a la nación, sino al que sólo así pudo controlar el añorado resultado.
La trama internacional es bien conocida por las agencias estadunidenses, pero, como Peña, gustan de usarla como moneda de negociación. Los mexicanos no sabremos cómo ni cuánto, hasta que alguna hebra permita poner en claro lo que pasó.
Boluarte no tardará en expulsar a los operadores que fungen de enlace con la estructura electoral peruana, ya que tratarán de repetir la operación Evo, pero, al parecer, no sabe que el fondo del problema es la trama financiera que hace a López adversario de su gobierno, aun por encima del buen nombre de México. En Nicaragua no le hicieron el juego al cacique, pero Ortega acopió toda la información necesaria para mantenerlo callado, y eso, se nota.
Las anuladas instancias de fiscalización no harán nada por trazar los mapas, ya que, en su mayoría, han sido capturadas por incondicionales. Sin embargo, el presionado gobierno advertirá, en algún momento, que la intriga viene de fuera, y que allá resienten los efectos del cash concentrado fuera de su control, el cual llega bajo la inocente forma de envíos del exterior.
Por lo pronto diremos, Perú, aguanta, Castillo casi canta.
