El cártel de las sillas
En Latinoamérica, donde los fraudes electorales cobraron carta de naturalización, se buscaba transparencia en la celebración de comicios...
El gobierno de estadunidense ha sido sigiloso en el manejo de las fuentes, datos y documentos en que ha apoyado las recientes acciones de combate al narcotráfico. Los tiempos y movimientos dejan claro que tiene, más que claro, que existe una red que interconecta a un grupúsculo de políticos con el crimen organizado. Él toma y daca quedó más que evidenciado cuando señaló a Maduro como el eje de un trabuco que vincula a procesos electorales amañados, con enormes caudales de recursos de origen desconocido.
No es el acorralado mandatario venezolano el creador de la extensa y efectiva red, que colocó a diversos mandatarios en altos puestos. Esto viene de muy atrás, de hace más de una década, de cuando Hugo Chávez convocó a diversos movimientos emergentes necesitados de financiamiento. Su arribo al poder coincide con aquellos momentos en que López Obrador supo capitalizar el enojo popular, haciéndose, de manera más que extraña, de la Jefatura de Gobierno de la capital, la cual, hacía no mucho tiempo, había registrado un carro completo para el PRI, sí, cuando Ebrard aún militaba en ese partido.
En Latinoamérica, donde los fraudes electorales cobraron carta de naturalización, se buscaba transparencia en la celebración de comicios, ello, a modo de evitar conflictos postelectorales, dado que inevitablemente afectan las finanzas públicas. Existió un común denominador, un costoso aparato censor de los recursos que se destinaban a campañas electorales, pero también fue, y aún es común, la falta de efectivos controles de sumas de origen incierto, particularmente, de los procedentes del exterior.
Fue entonces cuando se comenzaron a verse extrañas relaciones de algunos partidos con “inversionistas” de otros países, esos que, filantrópicamente, respaldan movimientos de corte socialistoide, sí, de esos que se tratan de hacer pasar por corrientes de izquierda. Fue así cuando la internacionalización del flujo comenzó, allá, a finales de la primera década del siglo XXI.
Surgió así una cofradía que daba uso de recursos no rastreables localmente, en el que el principio rezaba, y aún pregona, hoy por mí, mañana por ti. En los países, los ingenuos y primitivos sistemas de fiscalización electoral jamás cayeron en cuenta de que el inusitado y acelerado crecimiento de algunas opciones electorales era alimentado por recursos que, no pudiendo ser empleados en el país de origen, fueron aplicados a la luz de un pacto de reciprocidad.
No fue para nada extraño ver una cara de alivio en Ebrard al ver a salvo a Evo Morales, tras una extracción que comprometió principios de no intervención. Como tampoco, que se tomaran el tiempo encumbrados políticos mexicanos en armar lo que fue una fallida fuga de Pedro Castillo, casi de película. La cónyuge de éste ha gozado en el exilio, sin razón ni fundamento legal, de las mieles del apoyo oficial, estando tal gesto entre atención humanitaria, y de claro mensaje al recluido, en cuanto a que no puede hablar respecto de cómo financió su campaña. A la fecha, el oficialismo se encuentra muy cercano a la defensa del “amigo” cercano.
- El análisis de enormes caudales que el crimen organizado ha destinado a asegurar la connivencia, simulación y hasta complicidad de aquellos que, a la buena, no pudieron alcanzar el poder, tendrán pronto un revelador desenlace, no siendo, para nada casual, que las declaraciones de Zambada hayan precedido a las contundentes acciones tendientes a capturar a Maduro. En efecto, hay cárteles del narcotráfico, pero también los hay, de torrentes de ilegal financiamiento, uno que hermana a quienes ocupan altos cargos públicos en diversas latitudes.
