Con T de traición

Cuentan que Cristo fue traicionado por 30 monedas. Los mexicanos lo fuimos por once pensiones. Ya se dice que, en veracruzano, Judas se dice Yunes, y que, en libanés, Iscariote se dice Dayán. La pasada gestión operó y funcionó amparada en la extorsión, y todo parece ...

Cuentan que Cristo fue traicionado por 30 monedas. Los mexicanos lo fuimos por once pensiones. Ya se dice que, en veracruzano, Judas se dice Yunes, y que, en libanés, Iscariote se dice Dayán. La pasada gestión operó y funcionó amparada en la extorsión, y todo parece indicar que la presente también lo hará, pero suma, a sus notas distintivas, la traición.

Hemos presenciado cómo actos de grotesca e inexplicable traición sentaron las bases de un gobierno cavernario que destruye todo lo que encuentra a su paso, y que va directo a una lucha intestina por el poder. Es claro que el reparto de cargos y puestos es provisional. Cambiará, cuando la señora Presidenta se tope con decisiones inexplicables, las cuales, primero pensará no fueron intencionales, pero, poco a poco, irá dándose cuenta de que se trata de acciones en las que fue ignorada, pasando por encima de ella, como lo fue el programar el recorte a la UNAM. Aunque ya se rajaron, el golpe fue duro y a la cabeza, subsanar el supuesto error sólo aumentará el déficit.

En cada rincón de la administración pública hay grupos aprestándose a hacerse de posiciones y partidas, por supuesto, sin consultarla ni debérsela. Las salvajes huestes se harán justicia por propia mano, y ella irá advirtiendo que el monstruo ha cobrado vida propia. Todos piensan que ella es la que adeuda, no quienes con ella llegaron. El saqueo está a la vista, aunque los bisoños e improvisados servidores que le siguen no saben que han entrado a un gobierno desprovisto de arcas, ya que el espejismo obradorista costó lo acumulado por décadas.

Ebrard sigue pensando que lo distinguieron con el nombramiento, cuando, en realidad, la decisión se tomó porque resultó inaceptable el honrar lo ofrecido a las corcholatas. A él le hubiera tocado otra posición, como el dirigir el partido, lo que ni en sueños pasaría, por lo cual lo colocaron en la más inocua posición, que saben es de cuetero, máxime al haber sido el galo un grosero crítico de Trump en la primera campaña. El movimiento lo desconocerá, haga lo que haga, y así, pondrán fin a su carrera política.

En la 4T ya saben que los partidos de oposición no pintan. Éstos siguen robándole a los mexicanos la oportunidad de que una nueva opción política surja como verdadero rival del partido oficial, entre más tarden en desaparecer, más tiempo tardará en regresar la democracia.

La batalla, por algún tiempo, sólo será interna y el presupuesto será la arena ideal para que cada uno se quite la máscara. Saben que cada año será peor, ya que habrá cada vez menos canicas, por lo que lo que no se carranceen ahora, ya no estará disponible más adelante. Así que brillarán los puñales y las traperas no se harán esperar.

Por lo pronto, a los primeros que hay que despacharse es a todos esos que, traicionando a su viejo partido, ahora creen tener el mismo derecho para llevar agua a su molino que los morenistas de pura cepa. La intermedia se ve lejos, pero todo legislador que no haga de la traición su divisa, al tercer año no tendrá buenas cuentas que rendir a los suyos ni a su electorado, es ahora o nunca, pensarán.

Aumentar el ISR no es lo mismo que aumentar el IVA, claro, el efecto golpea primero a los que crean fuentes de empleo y pagan salarios. Pero, igual que el incremento del impuesto al consumo zedillista, tarde o temprano se dejará sentir en forma de desempleo e inflación, siendo esta legislatura la que apuñaló al aparato productivo. Causará un severo descalabro en el apoyo en las urnas.

Al llegar al segundo piso, la T de transformación mutó, ya es de traición. Todos contra todos. Así, la crisis no será culpa de nadie.

Temas: